Saint Johns | Los cuerpos de Vicent Romero y Timothy Romans fueron encontrados el miércoles en una casa de Saint Johns, un pueblito al este de Arizona con no más de 4.000 habitantes. Los vecinos continuaban el duelo ayer y prometían asistir a la Iglesia San Juan Bautista para despedir los restos de Romero, a quién todos conocían. Sin embargo estos no parecen demostrar rencor contra el principal sospechoso de la masacre, su hijo de 8 años.
Romero provenía de una gran familia de cazadores conocida y querida por la mayoría del poblado. Como todo padre buscó transmitirle su afición a su hijo para que no temiera a las armas de fuego. La madrastra del pequeño también fomentaba esto y había recomendado a su esposo que le regalara al chico un rifle de aire comprimido, según contó John Paul Sauter, padre de la Iglesia San Juan Bautista, donde ellos acudían.
A modo de ensayo, Romero enseñó a su hijo a usar su rifle calibre 22 para matar perritos, el mismo con que se presume perforó el pecho de su padre y mató a Romans, que no tenía ningún parentesco con él y alquilaba una habitación de la residencia.
Las autoridades de Saint Johns acusaron al niño de doble homicidio predeterminado e investigan si la tragedia nació como reacción a algún tipo de abuso.
El magistrado ordenó una evaluación psicológica del menor. Las leyes del estado de Arizona establecen que se pueden presentar cargos para mayores de ocho años. La policía solicitó que el niño sea juzgado como adulto.
La policía había recurrido a una serie de reportes de violencia doméstica en la casa de Romero y a denuncias de escándalos hechas por parte de los vecinos. El miércoles las autoridades llegaron a la casa de Romero pocos minutos después de que se escucharan los tiros, encontraron a una de las víctimas en la puerta y a la otra en el cuarto piso de la enorme residencia.
Es el primer asesinato en la ciudad en los últimos 20 años. "Aún estamos conmocionados. Esto está fuera de orden, hasta este día no puedo creer que haya ocurrido", dijo Carl Hamblin, entrenador de béisbol de Romero. Agencias