El impacto de la crisis internacional, generando fuertes caídas en los precios de los títulos públicos uruguayos, se empezó a reflejar en la desvalorización del Fondo de Ahorro Previsional (FAP) que manejan las AFAP, el cual cayó en el último bimestre un 40% expresado en dólares.
Si bien es cierto que aproximadamente un tercio de esa caída se explicó por el aumento en el precio del dólar, la desvalorización en la cotización de los bonos y notas del sector público -instrumentos en los que está invertido mayormente el FAP- determinó que al cierre de octubre el fondo que manejan las AFAP se ubique en US$ 2.541 millones, la cifra más baja -expresada en dólares- de los últimos dos años.
Además, exclusivamente en octubre el fondo previsional se desvalorizó en US$ 967 millones (en US$ 1.560 millones en el último bimestre).
En términos porcentuales, la administradora que tuvo la mayor caída en sus activos bajo manejo en octubre fue Unión Capital (-30%), seguida por Integración (-28%), República (-27%), y Afinidad (-26%). Hay que tener en cuenta que esas administradoras tienen restricciones regulatorias y no pueden colocar sus fondos por ejemplo en activos del exterior, los cuales, en los títulos más seguros no tuvieron bajas de precios tan pronunciadas. Al cierre de octubre, el 56,5% del total del FAP estaba en poder de República, el 18,4% en Afinidad, el 16,6% lo administraba Unión Capital, y el 8,6% restante estaba en manos de Integración.
DISCUSIÓN. Por otro lado, El presidente del Banco de Previsión Social, Ernesto Murro, sostuvo en Maldonado, esta semana, que la eventual reforma del sistema provisional constituirá uno de los principales temas de discusión del próximo gobierno aunque reiteró su posición personal de establecer un fuerte régimen estatal complementario con un sistema complementario. En declaraciones a El País, Murro recordó que existe un consenso en el gobierno de mantener el sistema actual de las AFAP hasta el fin de su mandato y destacó los cambios introducidos como la ley que rebaja la cantidad de años exigidos para poder jubilarse, la ley de reforma del seguro de paro y las modificaciones impuestas a las asignaciones familiares.