Las noticias que llegan del hospital de Clínicas son alarmantes. Una situación financiera lastimosa, enfrentamientos gremiales y relacionamiento interno conflictivo. A esto hay que sumar los dramáticos problemas edilicios que enfrenta el añoso hospital, los cuales no han logrado paliar ni siquiera los casi US$ 20 millones aportados por el "compañero" Hugo Chávez.
Todo esto parece mostrar que más allá de temas económicos, lo que padece el Clínicas es de un grave problema de administración. Un problema que difícilmente se pueda achacar a herencias malditas o a "políticas neoliberales" en vista de que su directora, Graciela Ubach, a quien nadie puede acusar de derechista, lleva años en el cargo. Para desesperanza de médicos y usuarios, el Clínicas no parece tener solución a la vista.