SORIANO | HUMBERTO RAMÍREZ
Después del motín del domingo de noche en la cárcel de Mercedes, los seis reclusos que fueron identificados como los que incitaron a la revuelta fueron trasladados al Comcar y otros seis a la cárcel de Las Cañitas en Río Negro, de donde habían sido trasladados previamente a Mercedes. Un número no especificado de reclusos fue alojado en los celdarios de seccionales policiales mientras las autoridades carcelarias relevaron los daños y comenzaron a limpiar y acondicionar los tres pabellones que fueron severamente dañados durante la revuelta.
La Policía investiga la causa de la violencia. El sábado, dos reclusos considerados "cabecillas" del penal habían sido sancionados por intentar ingresar "elementos no permitidos".
El domingo, según versiones policiales, la guardia detectó un intento de ingresar droga en la cárcel. Al enterarse de esto, un recluso generó un incidente y agredió a un policía. Los disturbios se generalizaron. Participaron unos 90 de los 120 internos, y dos horas después había 15 policías con contusiones y quemaduras y media docena de reclusos con lesiones leves, algunos alcanzados por balas de goma disparadas por efectivos del grupo GEO.
Incluso se temió una fuga masiva: los reclusos destrozaron pisos y paredes, y habrían intentado hacer un boquete hacia un edificio contiguo para ganar la calle. Además, apedrearon a los bomberos, policías y rompieron vidrios de la Jefatura de Policía.