La Paz
La decisión del presidente Evo Morales de suspender las actividades en Bolivia de la DEA (Oficina Antidrogas de EE.UU.) generó críticas ayer sobre un posible aumento de la producción de cocaína, mientras La Paz propuso regionalizar la lucha contra el narcotráfico a través de Unasur.
El líder de la centroderechista Unidad Nacional, Samuel Doria Medina, afirmó que la determinación del mandatario, anunciada el sábado frente al cuerpo diplomático, provocará "menos opciones" de comercio con EE.UU. En particular, Medina expresó sus dudas de la ampliación de las preferencias arancelarias de EE.UU., que terminan a fin de año, y dijo que tal vez el plan anticrisis del gobierno es "aumentar la producción de coca y derivados".
El coronel Luis Caballero, que dirigió durante años la Fuerza Antidrogas, dijo que "los más beneficiados en que se vaya la DEA son las organizaciones criminales".
Morales dijo que la medida fue debido a que personal antinarcóticos de EE.UU. apoyó y financió en septiembre protestas de la oposición en cinco de los nueve departamentos del país que dejaron 19 muertos. El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, señaló que "Unasur (gestiona) la conformación de una entidad antidrogas sudamericana". afp