Un niño estadounidense de 12 años que festejaba la noche de brujas junto a sus hermanos y padres, fue asesinado a balazos tras golpear la puerta de una casa para pedir caramelos.
El crimen ocurrió en Sumter, un suburbio de Carolina del Sur, cuando el niño golpeó la puerta de una casa, junto a su padre y un hermano menor, el viernes por la noche.
Desde el interior de la vivienda un joven de 22 años respondió el llamado con varios disparos que mataron al niño e hirieron levemente a su hermano y su padre.
En el automóvil aguardaban la madre del niño y otros dos de sus hermanos.
El asesino fue detenido. ANSA