Existe el concepto erróneo de que los organismos públicos, tanto recaudadores como prestadores de servicio, tienen bienes propios. En una democracia lo único que tienen son bienes de los contribuyentes o de los beneficiarios, actuando por lo tanto como meros administradores.
Esta reflexión se justifica ante las manifestaciones del Intendente de Montevideo, aclarando que los millones de dólares que se utilizaron para pagar a Adeom la deuda generada por un ex - titular, la pagaría la propia Intendencia sin necesidad de crear nuevos tributos.
Está totalmente equivocado, ya que ese dinero que tiene en caja salió hasta el último peso de los contribuyentes y a ellos debió devolvérsele en obras y servicios. Además de ser insólito que haya recaudado tanto para guardar.