Los países iberoamericanos evaluarán la creación de una nueva arquitectura financiera regional, sobre la base de una propuesta del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, presentada ayer en la XVIII Cumbre Iberoamericana de San Salvador.
La propuesta de Correa para proteger a la región de las turbulencias financieras globales contempla tener un banco de desarrollo, un fondo común de reservas y una moneda regional que en sus inicios puede ser electrónica para los intercambios comerciales.
Ante la crisis financiera internacional, "queremos parchar un sistema que no manejamos y al cual no le interesamos", dijo Correa en la sesión plenaria de la cumbre. "América Latina exporta más de US$ 2.000 millones en reservas. Si unimos las reservas de nuestros países se disminuye la necesidad de reservas locales y podemos tener más seguridad ante las crisis", explicó Correa.
El presidente ecuatoriano, lamentó que los países latinoamericanos utilicen el dólar como moneda de referencia para sus intercambios comerciales y pidió definir una divisa regional que refleje una canasta de monedas locales.
Hizo mención a la propuesta del Banco del Sur, aprobado el año pasado, y pidió a los presidentes sudamericanos "hacer un mea culpa por no haber avanzado más en este proyecto".
También se refirió a aquellos países "que ya han depreciado sus monedas. ¡Cuidado! Caemos en una carrera de depreciación y terminamos beneficiando al primer mundo con mercancías y salarios más baratos", advirtió.
La propuesta de Correa fue considerada por el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien pidió a la Secretaría General de la Cumbre buscar concertación para articularla y ser evaluada por los iberoamericanos más adelante.
. El presidente mexicano, Felipe Calderón, expresó su deseo de que la región dé pasos "para integrarnos con políticas comerciales y monetarias comunes". Pero advirtió que el manejo de las reservas internacionales es un tema "de enorme complejidad. Tenemos políticas monetarias muy distintas, hay países que han asumido monedas de otros países, como El Salvador y Ecuador".AFP