La Reserva Federal (FED) estadounidense concedió ayer US$ 30.000 millones en líneas de crédito a los bancos centrales de Brasil, México, Corea del Sur y Singapur en una medida que les permite cambiar sus divisas por dólares durante los próximos seis meses.
El banco central estadounidense indicó que la iniciativa "es una respuesta a la tensión asociada con la turbulencia financiera global" que surgió en los países centrales y ahora afecta a los "mercados emergentes".
Las nuevas líneas de crédito apuntan a "mejorar las condiciones de liquidez de los mercados financieros globlales", indicó la FED, al destacar que de este modo los países beneficiarios podrán aumentar su acceso a la moneda estadounidenses. La medida se justificó destacando el "buen manejo" de la economía de sus pares de Brasil, México, Corea del Sur y Singapur.
La FED recordó que ha realizado esta operación con otros diez bancos centrales, entre los que se destacan el Banco Central Europeo, el Banco Central de Inglaterra y el Banco Central Suizo
Según el Banco Central Brasileño, el acuerdo con la FED es "parte de la estrategia en el combate a los efectos de la turbulencia financiera internacional sobre la economía brasileña". Desde el agravamiento de la crisis, la autoridad monetaria brasileña ya inyectó en el mercado doméstico más de US$ 22.000 millones.