Tras rechazar una "caída dramática" en la venta de unidades 0 Km. y pronosticar la estabilidad de los precios en un mercado dominado por el pago contado, el presidente de Ascoma, Jorge West analiza las distintas variables que afronta el sector.
- ¿Cómo incide el impacto de la crisis económica internacional en las ventas de autos y camiones 0 km. en Uruguay?
- Hay que separar los hechos. Hasta septiembre el mercado automotor venía con una importante recuperación en relación con todo lo que había perdido en 2002. Si se toman como referencia las cifras de ventas en 1998, nosotros siempre hemos sostenido que no eran reales ya que obedecían a otro país y otro momento.
- Entonces, ¿cómo se encuentra hoy el sector en relación con la evolución histórica de las ventas?
- En los últimos 15, 20 años, el promedio se ubica en el entorno de los 25 mil, 26 mil autos. Se salió de la crisis de 2002 y muy lentamente el sector se fue recuperando; luego hubo un estancamiento y este año comenzó con una mayor recuperación. La expectativa era llegar a un crecimiento del 25% en las ventas respecto al año 2007, con lo cual se proyectó la comercialización de unas 23 mil, 24 mil unidades, de modo que se estaba muy cerca del promedio histórico.
- Hasta septiembre hubo una curva ascendente en ventas, ¿qué pasa a partir de octubre?
- Mire, cambia un poco el panorama. En los primeros días de octubre ha cambiado el sentir del consumidor uruguayo, que es distinto al de otros países, por ejemplo Argentina. Frente a tanta volatilidad e incertidumbre, idas y venidas, altas y bajas, el uruguayo es celoso a la hora del gasto. Entonces ocurre que (el consumidor) se retrae un poco, que es lo que hoy estamos notando. Se registra un menor número de consultas y un menor movimiento. Pero, de ninguna manera, se puede afirmar que hay una caída en las ventas.
- ¿Cómo calificaría entonces el tono actual de las ventas?
- Las ventas están más lentas, pero no hay una caída brusca o dramática. Se está reflejando el menor movimiento. En el mercado, además, es notoria la falta de autos de determinadas marcas y determinados modelos. Hay entregas inmediatas y demoras de 30, 40 y de hasta 90 días, según el caso concreto. Cuando usted forma parte de un mercado, que es muy chico a escala mundial, es sensible a todas estas cosas que ocurren. Hay dudas e incertidumbres, ante lo cual la gente se toma un poco más de tiempo antes de cerrar un negocio. La gente no va a posponer la compra de un auto para esperar qué es lo que pasa, porque hoy la compra de un automóvil, un vehículo utilitario o un camión está asociado a una herramienta de trabajo. Puede ser que exista un enlentecimiento, pero no hay una caída brusca de ventas.
- ¿Qué sucede con la comercialización de autos usados?
- También hay un movimiento importante, y en ciertas franjas de mercado, en usados, faltan unidades porque hay más demanda que oferta. El sector de las unidades usadas de hasta US$ 10 mil se muestra dinámico. Un panorama similar ocurre en los cero kilómetro de menor precio.
- ¿Hay ventas a crédito?
- Mire, ese es otro elemento a tener en cuenta. El crédito presenta una variada oferta y muy importante en distintas monedas y plazos que llegan a cinco años. Sin embargo, todavía no hay una voluntad de endeudarse por parte de los compradores de autos. La mayoría de las operaciones son al contado. El 90 o 95 por ciento de los negocios son con una permuta y el saldo en dinero o contado, en donde el propio comprador vende por su cuenta la unidad usada. La financiación funciona, sobre todo, en el caso del leasing para los camiones. Hay distintas opciones de financiación, aunque este gobierno, como los anteriores, ha tomado como moneda de referencia la Unidad Indexada (UI). Esto determinó, por ejemplo, que hace dos años en la variación comparativa de la UI, el Índice de Precios al Consumo (IPC) y el valor del dólar era mejor negocio asumir deudas en dólares que en UI. Esta tendencia también cambió por los ajustes del valor del dólar en los últimos días. Con ingresos en pesos es lógico pensar hoy en financiación en moneda nacional. De todos modos, en el sector domina las operaciones contado.
- ¿Cuál es la visión de Ascoma sobre la evolución de los precios de los vehículos 0 Km.?
- Nosotros somos concesionarios y los precios son fijados por las empresas importadoras. Sin embargo, en mi enfoque personal, absolutamente personal, a corto plazo no va a haber ningún movimiento en ese sentido. Hay varios motivos. Hay que tomar muy en cuenta que la mayoría de los vehículos que están ingresando en el país tiene como origen Brasil, que en su momento tuvo una moneda apreciada respecto al dólar hasta septiembre. Con respecto a los vehículos que tienen origen Brasil, en los últimos dos años hasta septiembre los precios en dólares constantemente iban subiendo. Hoy, con la devaluación del real respecto al dólar, puede ocurrir en determinado momento que los precios se mantengan. Esta es la tónica, pero todo esto puede cambiar porque el panorama es muy dinámico y no se descarta que en algún modelo se ajuste su precio al alza.
- En el mercado automotor hay más de 40 marcas. ¿Creció la competencia?
- Las marcas con mayor presencia en el mercado son cinco o seis, que son aquellas que tienen fábricas en la región. Desde 2005, ingresaron en el mercado los vehículos de origen chino, que tienen mayor presencia en utilitarios, furgones, pickup, en la franja de los US$ 11 mil o US$ 12 mil. De ahí el número de marcas presentes en el mercado uruguayo. Si la expectativa es llegar a los 23 mil o 24 mil unidades nuevas, las marcas tradicionales tienen una participación del 70% en el mercado interno.
- Para los concesionarios, el automóvil dejó de ser un bien suntuario para pasar a ser una herramienta de trabajo. ¿Esa visión se registra en el monto de la patente de rodados?
- La compra de un vehículo, en la mayoría de los casos, es por necesidad. Hay un tema de renovación. El vehículo cuando llega a determinada antigüedad requiere renovación. Nosotros veníamos de un mal período, en donde no había ventas, y menos recambio. De modo que el recambio se comenzó a registrar cuando el panorama comenzó a mejorar.
- ¿Hubo avances en el diálogo con las jerarquías de las intendencias municipales?
- En los últimos dos años, nos sentimos medianamente satisfechos, porque en algunos aspectos hemos sido escuchados. Hay que tomar en cuenta el valor de la patente de rodados y la política de las distintas intendencias. De ahí que es preciso realizar un promedio y llegar a una patente única, porque el país es uno solo. Hubo avances y una buena señal por parte de todas las intendencias para fijar en común el valor de la patente de rodados para los vehículos 0 Km. El asunto son los usados, en donde existen diferencias porque están mal aforados, como lo hemos planteado. Hay valores que están mal manejados porque no son reales. El asunto no es denunciar, sino encontrar soluciones. Desde épocas históricas, Ascoma procura unificar criterios para fijar el valor de los vehículos, para luego determinar el monto de la patente. Los valores deben estar avalados a partir de un sustento técnico. Los diesel pagan una patente más alta que los autos nafta, y esto no debe ser así. En el 95% de los casos, los diesel valen igual o menos que los autos de nafta.