Es digna de elogio la postura exhibida por Uruguay en la reunión del Consejo de Mercado Común del Mercosur, donde se analizaron las medidas a tomar para enfrentar la crisis financiera que azota a los países del Primer Mundo. La postura uruguaya fue clara; promover la apertura comercial como forma de enfrentar los desafíos de la crisis, y condenar los bilateralismos de los países "grandes" del bloque. Es que hay que tener buena memoria. La experiencia de crisis similares enseña que encerrarse en sí mismo es la peor reacción ante una situación así. Si esta es una medida inútil en países con fuerte mercado interno, es casi suicida para países como Uruguay. Por eso, se debe profundizar las gestiones para que el Mercosur no ceda a las miopes presiones proteccionistas de algunos socios.