Los precios de las materias primas se comportaron de forma disímil ayer. Mientras el crudo bajó los granos aumentaron.
Los precios del crudo siguieron desplomándose en la víspera, para cerrar a US$ 63,22 en Nueva York y a US$ 61,41, tras haber alcanzado en la sesión su nivel más bajo desde marzo de 2007, por temores a una recesión económica mundial y debido al fortalecimiento del dólar.
Después de su récord de julio, cuando el barril superó los US$ 147 en Londres y en Nueva York, los precios del crudo se hundieron a menos de la mitad por el miedo a una baja de la demanda provocada por el debilitamiento económico mundial, agravado por la crisis financiera internacional y por la apreciación del dólar. La decisión de la OPEP de disminuir su producción en un millón y medio de barriles diarios adoptada el viernes pasado en una reunión de urgencia en Viena no fue suficiente para frenar el derrumbe de los precios.
A nivel de la soja se produjo un rebote técnico que impulsó los futuros al alza. Otro factor que le da sustento a los precios es el hecho de que en Brasil se prevé una merma en la producción. Las posiciones más cercanas cerraron con ganancias en torno a los US$ 11.
Contagiado por la soja y ante las buenas perspectivas climáticas en EE.UU. el maíz cerró con suba de US$ 5.
En el trigo la suba fue de US$ 5.