La visión de los empresarios uruguayos sobre la crisis internacional y su impacto en Uruguay no es la del gobierno, lo que resultó meridiano en el encuentro que mantuvo ayer el equipo económico con las principales cámaras empresariales.
Los empresarios no sólo ven riesgos; ya identifican impactos concretos que afectarán el consumo, la actividad y la recaudación, alternado las previsiones fiscales del gobierno.
El ministro Álvaro García y su equipo estiman que todo está bajo control, que hay financiamiento suficiente hasta 2010 y aunque admiten una caída en la actividad señalan que ya está incluida en su modelo: que éste ya está suficientemente "estresado", según explicó ayer el ministro a los representantes de la Cámara de Comercio, de Industria, Mercantil, y Asociación Rural con quienes dialogó durante casi dos horas.
"La visión que tiene el gobierno es diferente, nosotros estamos viendo más riesgos y ellos menos, y nos parece que deberían existir medidas de flexibilización hacia adelante que ante un cambio en la tendencia se puedan tomar medidas y no dejar a las empresas en una situación de mayor pérdida de competitividad", afirmó el presidente de la Cámara de Industrias, Diego Balestra, tras la reunión. Para ello, proponen un "escenario macro" que incluya medidas que permitan rebajas arancelarias. García les respondió que lo iba a pensar. En este contexto, las cámaras no hablan de recesión sino de una "inercia de crecimiento".
Fuentes empresariales que participaron en la entrevista dijeron a El País que se coincidió en que la situación financiera y el estado de los bancos no ofrecen problemas, pero las cámaras enfatizaron que "esta crisis le va a pegar a la actividad, al consumo, a las exportaciones, a los servicios, al turismo" y que "va a complicar al gobierno en la recaudación como hoy ya complica la caída en las ventas".
García reiteró, como lo había hecho el martes con el Pit-Cnt, que el gobierno está "monitoreando" de forma constante la situación local e internacional, especialmente en los países más fuertes de la región: Brasil y Argentina. Apuntó que una caída de la actividad ya estaba contemplada en la base sobre la que se armó la Rendición de Cuentas, por lo que no teme que "esto se complique". De hecho, aseguró que los requerimientos financieros están cubiertos hasta 2010. Pero las cámaras estiman que "si la inercia se acaba, el modelo (oficial) ya no cierra, salvo que el país repita sus errores y vuelva a elevar su endeudamiento".
SALARIOS. Otro aspecto discutido ayer fue el impacto de la crisis en la ronda salarial.
Más allá de las particularidades de cada negociación, hay un criterio único sobre las dificultades de "hacer compromisos a largo plazo en un contexto de tanta incertidumbre". El gobierno en junio y con un contexto económico favorable, presentó pautas que admiten acuerdos a 24 o a 30 meses.
Ante la incertidumbre que genera la crisis, los dirigentes empresariales insistieron en que se incluya una cláusula de salvaguarda. "No podemos dejar de mirar lo que pasa en el mundo y la región. En esos términos, la cláusula de salvaguarda nos parece indispensable", opinó el presidente de la ARU, Guzmán Telechea.
Con este planteo esperan lograr mayores réditos que las "señales no muy claras" del Ministerio de Trabajo sobre ese tema en concreto.
Los privados también expresaron su inquietud por la situación argentina que esperan que repercuta en breve en Uruguay. "Además del saqueo de los fondos de pensión, es un país con problemas de deuda, de déficit fiscal, de déficit energético y son problemas que a la larga pueden repercutir en Uruguay", indicaron.
BANQUEROS. En la misma línea se expresó Julio De Brun, secretario ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Uruguay, la cual se entrevistó con García tras la reunión con las cámaras empresariales.
De Brun aclaró que "desde el punto de vista de los bancos uruguayos, se ve con tranquilidad" el tema de la crisis financiera internacional. Si bien la liquidez de los bancos locales "no es excelente" esto se debe a medidas y políticas internas y no a coletazos derivados de la coyuntura. "Pensamos que el sistema financiero uruguayo va a seguir operando de manera fluida", aseguró.
Siete problemas que inquietan a la Cámara de Comercio
La Cámara Nacional de Comercio dejó al ministro Álvaro García varios documentos sobre los temas de mayor inquietud.
Crisis internacional con caída en el precio de las materias primas, recesión en los mercados compradores, pérdida de competitividad ante Brasil y Argentina e impacto de este país en Uruguay
Informalismo (40,66% de la población ocupada privada). Se demandaron medidas concretas a tomar en estas próximas fiestas, entre ellas que las intendencias exijan certificados de DGI y BPS para otorgar permisos.
Se señaló que las normas de contabilidad perjudican a las pequeñas y medianas empresas para las que pidieron simplificación de los sistemas contables.
Cambio en los sistemas de regulación, evitando que los controles se multipliquen y formen cuellos de botella.
Seguridad Ciudadana, Se adjuntó documento con las iniciativas en este sentido del sector privado.
Dificultades en la Operativa comercial. Se adjuntó documento con análisis y recomendaciones para diferentes aspectos del funcionamiento de Aduanas y de la ANP.
Equivocadas regulaciones del mercado laboral. En especial se señaló que los Consejos de Salarios estimulan el desempleo y la informalidad y el cambio de pautas oficiales en la negociación salarial con subas por encima del mercado.