PABLO NÚÑEZ
La paridad que en lo previo exhibía el lote de participantes del handicap clásico Perú, se vio claramente reflejada tanto en el totalizador -el favorito terminó siendo Piano a un dividendo de $ 4.10 a ganador por cada peso apostado- como en la pista, donde prevaleció por escaso margen El Complejo, en un final que encerró a los cinco primeros que cruzaron el disco en poco más de un cuerpo, dándole así la razón a aquellos que confeccionaron el handicap, una de las pocas tareas ingratas que afortunadamente existen en el tuf.
Sobre el ganador, hay que establecer que la tarea de su jockey, Fabián Píriz, fue fundamental. Soltó bien y lo ubicó quinto, cerca del grupo de vanguardistas que integraban Adiacent, Aton Bright, Boy Ri y Dublinense.
El eficaz piloto se preocupó en todo momento por llevarlo por un andarivel limpio, que le evitara futuros tropiezos a la hora de proyectar su atropellada. Tras ingresar a la recta final, no se apuró en "rematar" la carrera y esperó el momento oportuno para hacerlo. Eso ocurrió poco después de enfrentar el Folle Ylla, cuando aún permanecía la lucha entre los punteros citados anteriormente.
En los metros finales, Adiacent y Dublinense fueron los más rebeldes, los que se esforzaron al máximo para no sucumbir ante su avance. En definitiva, de poco valió tanta entrega a la causa, ya que El Complejo alcanzó el disco media cabeza antes que Adiacent, el que por apenas medio pescuezo aventajó a Dublinense, mientras el favorito Piano perdía su invicto al culminar cuarto "en verde" con Tabaki Express. Fue sin dudas, el broche de "Oro Negro" que la familia Píriz estaba esperando.