Unos 40 caddies (los que cargan los palos de golf) iniciaron ayer una ocupación en los accesos al Club de Golf. Los trabajadores, que impiden la entrada de socios y funcionarios, reclaman contra la directiva que rechazó el salario mínimo de $ 6.300 propuesto por el gremio y que se niega a retomarlos. Los caddies demandan un salario mínimo asegurado y la retroactividad luego que el gobierno fijara una ley para legislar esta actividad históricamente informal.