Un estudio en el que se observaron las ondas cerebrales de mujeres jóvenes mientras saboreaban malteadas, concluyó que cuando el cerebro no siente suficiente gratificación de los alimentos, la gente puede comer en exceso para compensarlo. El estudio, el primero en su tipo, podría permitir predecir quiénes tenderán a aumentar de peso durante el siguiente año: los que tienen un gen que hace que el factor de goce del cerebro sea más lento. "Mientras más lenta sea tu respuesta al sabor de la leche malteada, hay más probabilidades de que aumentes de peso", dijo el doctor Eric Stice, científico del Instituto de Investigaciones de Oregon, quien encabezó las investigaciones. Una dieta saludable y mucho ejercicio son los principales factores que impiden que alguien tenga sobrepeso. Pero los científicos saben desde hace tiempo que la genética también es importante.