FEDERICO CASTILLO
La asamblea de ayer de los funcionarios del Casmu fue un reflejo de la situación por la que está pasando la mutualista: mucha tensión e incertidumbre sobre el futuro. Si no cobran este mes, agudizan el conflicto.
Casi una cuadra entera, a la altura de 8 de Octubre y Abreu, permaneció cortada ayer por más de cuatro horas. Fue el tiempo que duró la discutida asamblea de funcionarios del Casmu en la que la mayoría resolvió mantener el paro de actividades hasta el mediodía de hoy y realizar una marcha de protesta hasta las puertas del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y el Ministerio de Salud Pública (MSP).
El anuncio de la Junta Directiva del Casmu del no pago de salarios a la "primera franja" de funcionarios -que perciben menos de $ 11.000 mensuales - fue el disparador de una bronca generalizada entre los trabajadores y motivó un encendido debate.
Tanto, que por momentos se percibía en el ambiente que todo podía terminar con un centenar de empleados rumbo a la sede del SMU con la decisión de ocuparlo por tiempo indeterminado. "Hasta que aparezca la plata para pagarnos", se escuchó en una de las tantas oratorias que defendían esa moción. "Hay que ocupar el lugar del patrón", dijo otro de los oradores.
Es que las propuestas más radicales (ocupar el Sindicato Médico, parar por tiempo indeterminado) eran las que más aplausos y euforia cosechaban. Incluso, por precaución, las autoridades del SMU decidieron desalojar el local de bulevar Artigas, dijo a El País el vicepresidente del gremio, Julio Trostchansky.
Al final, 358 trabajadores contra 332 resolvieron ubicarse en el escenario más pacífico. Y la moción de la lista 3 venció a la que presentaron en conjunto las agrupaciones 1973 y 1° de Mayo del gremio de funcionarios del Casmu.
MEDIDAS. Además de marchar hasta el SMU y el MSP, y mantener el paro hasta hoy al mediodía, la asamblea resolvió, entre otras cosas, intensificar la campaña de difusión pública; exigir el pago inmediato de los salarios de la primera franja y asegurarlo al resto de los trabajadores; la creación de un ámbito de negociación "serio y responsable" con la participación de las autoridades nacionales y convocar al Consejo Directivo para la conformación de una comisión de programa que elabore una propuesta sindical de salida a la actual crisis institucional de la mutualista.
"Lo que se está determinando con toda claridad es que más allá del pago de los sueldos, a los trabajadores nos importa saber cuál va a ser el futuro de la institución. Y que el Poder Ejecutivo no le dé un peso más para que las mismas personas sigan haciendo las mismas gestiones", enfatizó la secretaria general de la Asociación de Funcionarios del Casmu (Afcasmu), Cecilia Miller.
La dirigente advirtió que si a fines de mes tampoco se hace efectivo el pago de la "segunda franja" de funcionarios, quienes perciben hasta $ 25.000 mensuales, el gremio tomará medidas aún más radicales.
DEBATE. Durante las más de cuatro horas por las que se extendió la asamblea, se escucharon todo tipo de posiciones en la calle, frente al Casmu. Desde los que exigían parar totalmente las actividades hasta cobrar los sueldos, hasta quienes pedían moderación para no dejar a los usuarios como rehenes.
Hasta hubo espacio para que un integrante del gremio de taxistas hiciera uso de la palabra para mostrar su solidaridad con los funcionarios del Casmu. "A nosotros nos pasan las mismas cosas. Su pelea es la nuestra", dijo el sindicalista del taxi.
Luego, de a uno, fueron desfilando frente al micrófono el conjunto de oradores. Hablaron más de 20 personas.
Una de las primeras en exponer su discurso fue la representante de los usuarios en la Junta Nacional de Salud (Junasa), Lilián Rodríguez, quien expresó que "ahora más que nunca" los usuarios y los trabajadores deben estar unidos para "buscar caminos de salida al mal manejo de esta institución".
Quienes hablaron en representación de la lista 1973 fueron los que dedicaron las palabras más críticas a la gestión de la actual Junta Directiva del Casmu.
"Juegan con las necesidades básicas de los funcionarios como elementos de presión para conseguir un fideicomiso multimillonario con fondos del pueblo", afirmó uno de los integrantes de la lista 1973.
En ese sentido, hubo muchos gritos de bronca por el retraso del pago. "Hay gente que vive de este salario, que lo necesita para comer", se escuchó.
La mayoría de los oradores coincidió en que el conflicto de los trabajadores será de largo aliento. Por eso, hubo voces que exigieron cautela e inteligencia en cómo plantearlo.
La mayoría apostó a ir incrementando las medidas de acuerdo a cómo se vaya presentando el escenario.
Las cifras
US$90: Es la deuda que mantiene el Casmu; presentó un plan al MSP que prevé la creación de un fideicomiso, pero no se lo aprueban.
7.000 La cantidad de funcionarios que tiene la mutualista; de éstos, unos 2.400 ganan hasta $ 11.000 y no cobraron en fecha.
Muchas colas y pocas ventanillas
Mientras afuera del Casmu N° 2 se escuchaban gritos de protesta y reclamo de casi 700 funcionarios, adentro del sanatorio lo que reinaba era un silencio propio de un lugar que estaba funcionando a media máquina.
Lo que sí había eran largas colas para acceder a las cajas y caras de fastidio en los usuarios, la mayoría de ellos ajenos a lo que sucedía en la calle y con la sorpresa de encontrarse con la medida de un paro poco anunciado.
Para pagar órdenes de medicamentos y tiques para consultas sólo estaba habilitada una caja de las ocho que habitualmente están disponibles. Esto implicó la demora en acceder a las consultas con médicos.
Muchos usuarios -aquellos que no tenían urgencias- al ver el panorama que se les presentaba optaron por volver otro día.
El paro de los funcionarios afectó varios servicios más aparte del sector administrativo que opera en las ventanillas de la cajas.
Por ejemplo, si alguien iba a retirar un análisis de sangre al laboratorio tenía que dar media vuelta e irse porque el laboratorio cerró sus puertas y así permanecerá hasta el mediodía de hoy.
El servicio de vacunación fue otro que funcionó de manera irregular. El sanatorio funcionó con una guardia gremial desde las 11 de la mañana. Pese a que en la asamblea hubo muchas voces que propusieron extender el paro por 36 horas o ir a una huelga por tiempo indeterminado, finalmente se optó por las medidas progresivas. La mayoría de los funcionarios justificó esta última opción para no perjudicar la atención de los usuarios, a quienes se los vio como "rehenes del conflicto".
Usuarios enojados
Jorge
70 años
"Es la primera vez que me pasa esto acá. Vengo hacer un trámite sencillo y me encuentro con esta cola y todas las ventanillas cerradas", expresó Jorge, sentado en una de las sillas del hall del Casmu N° 2. Agregó que los funcionarios deberían haber "avisado con tiempo" este tipo de medidas.
Marta
68 años
"Nos toman el pelo, una sola caja para pagar un medicamento", se quejó Marta, al ver la larga fila que llegaba casi hasta la puerta del sanatorio. En el hall una persona encargada de la seguridad del Casmu les informaba que por el paro de los funcionarios los servicios estaban afectados.
Andrea
22 años
"No sabía nada del paro, me enteré al ver la gente reunida afuera y no entendía nada. Está todo bien; que reclamen lo que quieran, pero a veces uno queda de rehén de estas situaciones", expresó Andrea, quien fue a buscar los resultados de un análisis de sangre y el laboratorio estaba cerrado.
Julia
66 años
"Nosotros no tenemos la culpa de la plata que le saquen a ellos, si juegan con la gente de esta manera no van a conseguir nada", comentó Julia en el hall del sanatorio del Casmu. A lo largo de la fila de usuarios para acceder a las pocas cajas habilitadas la queja fue constante.
Diego
35 años
"Creo que los usuarios no tenemos porqué vernos involucrados en este tipo de situaciones. Yo puedo entender que existan reclamos sindicales, pero en la situación en la que está el Casmu, esto genera más dudas. Si abren el corralito en febrero, lo más probable es que me vaya a otra mutualista", comentó Diego.
Muñoz no recibió al sindicato del Casmu
Luego de la asamblea los funcionarios del Casmu marcharon por 8 de Octubre hacia la sede del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), que los esperaba con el local desalojado, una decisión que se había tomado horas antes por precaución.
La siguiente escala de los trabajadores fue el Ministerio de Salud Pública (MSP).
En la Secretaría de Estado ingresaron hasta la puerta del despacho de la ministra María Julia Muñoz -ex gerenta general del Casmu-, y solicitaron ser recibidos para plantear las inquietudes del gremio. Los secretarios de la ministra tomaron nota del pedido y le trasladaron a los funcionarios que no podían ser recibidos en esa misma jornada.
En declaraciones a la prensa, Muñoz señaló sobre la situación por la que atraviesa el Casmu que "sin lugar a dudas tiene que haber ajustes". Mientras tanto, el subsecretario Miguel Fernández Galeano, expresó que el gobierno tiene "expectativas para encontrar alternativas que permitan la viabilidad de la institución y que permitan la asistencia financiera condicional".
Ajustes. Tanto desde el Poder Ejecutivo como de parte de las autoridades del Casmu, se aguardaba la llegada del ministro de Economía, Álvaro García, para seguir intercambiando ideas sobre un posible plan de reestructura que permita licuar el pasivo de la mutualistas. García llegó ayer desde Washington y se espera continuar con las negociaciones en esta semana.
El presidente de la Junta Directiva del Casmu, Gerardo Eguren, dijo a El País que hasta el momento la única propuesta que está sobre la mesa es la presentada por la propia mutualista, es decir, un fideicomiso a través de los fondos del sistema previsional AFAP. Si bien esta idea no cuenta con el visto bueno del MSP, desde el Ministerio de Economía se la considera viable.
El MSP ya anunció que hay disposición para ayudar al Casmu a salir de la crisis, pero estableció antes una serie de requisitos de gestión a ser cumplidos por la mutualista. Entre ellos, la separación de la institución con el SMU, la reducción de la Junta Directiva de 11 a cinco miembros honorarios, la incorporación a la gerencia del Casmu del servicio de emergencia 1727 y la reestructura del área comercial y gerencial. Desde la Junta Directiva del Casmu se respondió que la mayoría de los cambios propuestos eran de recibo, pero se aclaró que ese no es el tema de fondo. Tanto desde el Casmu como del SMU se insiste en responsabilizar a la reforma sanitaria por la crisis institucional.