CANELONES | PATRICIA MANGO
Tres delincuentes de 16, 17 y 18 años declaraban ayer en el Juzgado de Ciudad de la Costa por al menos media docena de rapiñas y arrebatos. La carrera delictiva de esta parte de la banda que integra al menos una persona más, quedó desarticulada cuando cometió una rapiña contra una pizzería de Shangrilá. En esa oportunidad, dos de los cuatro jóvenes que circulaban en dos motos, entraron con armas de grueso calibre y alcanzaron a llevarse $ 7.000 y otra moto.
Al igual que en la última vez que se vieron casi cara a cara con la Policía, los delincuentes, que circulaban al principio en un automóvil caro, huyeron en una persecución cinematográfica.
Personal del Departamento IV de Investigaciones de aquella zona y de Radio Patrulla, los siguieron pero al igual que en la anterior ocasión, los perdieron. Sin embargo, ya estaban prácticamente identificados, no sólo por esto que sucedió el jueves a la mañana, sino por informaciones que pacientemente se venía acopiando desde hace al menos, dos meses.
Los efectivos, montaron una vigilancia en la zona de Paso Carrasco, en lo que suponían era el "aguantadero" de la banda. Efectivamente, en la madrugada del viernes, los vieron ingresar y los detuvieron. Lejos de resistirse, los dos menores y el joven adulto, admitieron haber rapiñado una farmacia en la zona de El Pinar y se hicieron cargo del robo en el delivery. También asumieron haber cometido numerosos arrebatos en la calle. En tres allanamientos realizados en las casas de los ladrones, se incautó un revólver calibre 38 y las bufandas y gorros con los que se camuflaron en las intrusiones que hicieron a seis o siete comercios. Fuentes dijeron a El País que no son chicos de contexto crítico y que tienen anotaciones como menores de edad.
La Policía de Investigaciones tiene la certeza de que falta encontrar al menos a uno más que integra el grupo. No se trataría de un menor de edad pero tampoco dista demasiado con la edad del resto. Para los investigadores, no hay "cabecillas" en la peligrosa banda que actuaba armada hasta los dientes, con al menos una escopeta y tres revólveres de diverso calibre.
Ayer los tres detenidos continuaban en sede judicial.