Al tiempo que el Sindicato Médico del Uruguay (SMU) presentó al gobierno un proyecto de reestructura del pasivo del sistema mutual que afecta a muchas de las instituciones de Montevideo, desde el gremio médico del interior se señaló que desde el punto de vista financiero, las mutualistas agremiadas en la Federación Médica del Interior (FEMI) no padecen los mismos problemas que afectan a las de la capital.
"Hay un par de mutualistas deficitarias, pero nada grave. Está controlado", aseguró a El País el presidente de FEMI, Edgardo Mier.
Dijo que los problemas se manifiestan desde el punto de vista asistencial, sobre todo desde la implantación del nuevos sistema de salud.
"Hay demoras en la asistencia, necesidad de más recursos humanos. Lo que estuvo ausente antes de la reforma sanitaria fue un adecuado diagnóstico de situación de recursos humanos para dar respuesta a estas nuevas reglas que ahora se imponen", consideró Mier.
FEMI fue el gremio que lideró la semana pasada la iniciativa de no firmar los contratos con la Junta Nacional de Salud (Junasa) que establecían nuevas prestaciones y metas asistenciales.
Mier valoró que el gobierno haya incluido en los documentos cláusulas que garanticen la ecuación económica-financiera de las instituciones, pero consideró que las mutualistas del interior han tenido que hacer una serie de reajustes e inversiones para poder cumplir con las demandas del nuevo sistema.
Por ejemplo, dijo, para satisfacer los tiempos de espera para acceder a consultas con distintas especialidades médicas. Según la última evaluación realizada por el Ministerio de Salud Pública (MSP) en muchas de las mutualistas del interior se registran severas demoras para acceder a una consulta con pediatras.
Mier dijo que esto ocurre producto de una demanda asistencial importante. "Ingresó mucha gente al sistema, sobre todo niños, una población altamente demandante", argumentó el presidente de FEMI. Agregó que si bien los cambios vienen siendo contenidos por las instituciones, pretende que se haga dentro de unos meses una primera evaluación de la reforma para hacer los ajustes correspondientes.