N D. ROJAS/E. DELGADO
Autoridades de Isusa y personal de Aduanas se verán las caras el 12 de noviembre en un juzgado de Fray Bentos, por la denuncia de defraudación presentada contra la empresa, cuya validez ésta niega.
La Dirección Nacional de Aduanas amplió la denuncia por defraudación contra Industria Sulfúrica Sociedad Anónima (Isusa), que asciende a US$ 12 millones y puede crecer. Isusa provee, entre otras empresas, a Botnia y la investigación aduanera comenzó con un control de ingreso de productos químicos a la zona franca de la planta de origen finlandesa.
Para Isusa, la denuncia carece de fundamento y solo responde al interés de aduaneros en cobrar dinero de la multa que se le pudiera imponer a la empresa. Aduaneros fraybentinos iniciaron la investigación, al realizar un rutinario control de ingreso de los productos químicos.
"Esa fue la punta de la madeja", señaló una fuente de Aduana consultada por El País. La denuncia indica que en régimen de admisión temporaria, Isusa ingresó al país 60.000 toneladas de urea procedentes de Bielorrusia y Ucrania, exentas de gravamen, por cuanto su destino era el uso agropecuario y no industrial.
La Dirección de Aduanas declaró que para las operaciones de exportación, tanto con destino a la empresa en régimen de zona franca como hacia Argentina y Paraguay, se identificó el fertilizante como originario de Uruguay, aunque se pudo probar que no lo era y por ello presentó la denuncia. La defraudación fue estimada en principio en US$ 12 millones, pero en los últimos días se amplió la causa extendiendo la presunta infracción a los envases utilizados para la importación de urea. El costo total por la importación de estos envases ascendería a US$ 400 mil.
deformada. Óscar Rufener, gerente general de Isusa, dijo que la empresa tomó conocimiento de la existencia de la denuncia porque fue publicada en la página web de Aduanas, y que recién 10 días después lograron acceder a su contenido en el juzgado de Fray Bentos.
Rufener expresó que la documentación de Aduanas indica claramente el origen de la mercadería (Ucrania), por lo que es "inequívoco" que el producto no era industria uruguaya. Respecto a los productos exportados, señaló que estaban certificados y aprobados previamente.
"No entendemos para nada de dónde salen US$ 12 millones, no podemos justificar ni la décima parte", destacó. Agregó que la urea que se entregó a la zona franca de Botnia fue el uno por mil de las 140 mil toneladas que Isusa importó al país; 120 mil toneladas fueron destinadas a sectores agrícolas.
"Uno ve la demanda y no está hecha por un funcionario público que debería ser objetivo, sino que está deformada con el único fin de poder cobrar algo a su favor", dijo.
"Lo grave de todo esto es que se puso el nombre de Botnia, que fue usado por argentinos y acusada de estafadora, que no tiene nada que ver y lo único que hizo fue comprar US$ 92 mil en urea", añadió. Rufener dijo que esta experiencia le hace dudar sobre la información que difunden los organismos estatales.