El rechazo del Frente a la posibilidad de investigar la asociación de Pluna, pone nuevamente en tela de juicio cuánto valora el actual gobierno la transparencia de su gestión.
Los senadores oficialistas frustraron el pedido, recurriendo a una excusa absurda. Dijeron que abrir ahora una investigación podría entorpecer o incidir negativamente en las negociaciones que se están llevando a cabo con la empresa privada. Las irregularidades e incumplimientos del contrato por parte de Leadgate son tan obvias, que realizar una investigación parlamentaria parece básica. Por cuanto, ante la decisión política -y en bloque- de evitarla, resulta imposible no pensar que "hay gato encerrado".
Y escuchamos de nuevo el trillado estribillo: "Puede haber errores, pero no actitud dolosa".