Crece resentimiento popular y solo dejan entrar los de alta calificación

Ratifican este mes ingreso selectivo. No habrá más amnistías

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Bruselas | La inmigración tiene a la Unión Europea (UE) en la encrucijada. Con una población que envejece y bajas tasas de natalidad, la UE necesita más habitantes. Pero, los países de la UE ya están recibiendo suficientes extranjeros y muchos tienen dificultades para integrarse. Crece el resentimiento popular ante la inmigración y puede seguir escalando, a medida que las economías se enlentecen y el desempleo se incrementa. Mientras, cientos de migrantes ilegales arriesgan sus vidas, todas las semanas, en embarcaciones precarias para llegar a Europa.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy ha convertido a la inmigración en tema central de la presidencia francesa de la UE. Cuando se desempeñó como Ministro del Interior, sostuvo una línea dura sobre la inmigración, lo que le ayudo a conquistar votos en las elecciones presidenciales de 2007. El nuevo "pacto" sobre inmigración y asilo, que será aprobado por una cumbre de la UE a mediados del corriente mes, es su idea. Su principal justificación es que, teniendo en cuenta el libre movimiento de personas en el ámbito de la UE, las políticas nacionales diferentes carecen de sentido, especialmente en la zona libre de pasaporte del acuerdo de Schengen. El pacto plantea dos enfoques comunes: la inmigración debe ser más selectiva (una Tarjeta Azul intentará atraer a migrantes de alta especialización) y que la inmigración ilegal debe ser estrictamente controlada, con más retornos y fortaleciendo los controles fronterizos.

La idea central es eliminar las amnistías masivas que se otorgar a inmigrantes ilegales -caso de la de España, en 2005- sobre la base de que medidas de esas características simplemente atraen más gente.

El asilo y la inmigración han quedado dentro de las competencias de la UE a partir del tratado de Amsterdam, aprobado en 1997. THE ECONOMIST

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