DIEGO PÉREZ
El River Plate de "J.R." padece de amnesia. Lejos de aquel equipo que en la sexta fecha del Clausura de la temporada pasada iba primero con cinco victorias y un empate y con ¡25 goles convertidos!, éste marcha octavo y con apenas seis goles a favor.
Juan Ramón Carrasco siempre pone al sistema por delante de los jugadores de turno. Pero River, sin dudas, extraña a Robert Flores y Jonathan Urretaviscaya, que aparecieron y rápidamente desaparecieron del fútbol uruguayo.
Ayer, en el Saroldi y ante Villa Española, a los darseneros les sobró tiempo con la pelota pero le faltaron ideas. La visita fue más práctica. Sin tanto toque corto y jugadas preparadas, los de Pablo Hernández se las ingeniaron para inquietar al arquero Álvaro García.
En el primer tiempo, y del otro lado, su colega Lucero Álvarez recién tuvo que intervenir a los 40 minutos, en un mano a mano con Pablo Meloño. Antes de eso, algunas pelotas cruzaron el área pero terminaron en nada. En el segundo tiempo, pese a la expulsión de Juan Manuel Ortiz, River siguió manejando más la pelota. Y ganó en claridad con la entrada de Henry Giménez. Sin embargo, no pudo quebrar la resistencia de Villa Española, cuyos defensores sacaron dos veces la pelota de la línea. Pese a jugar media hora con uno más, el empate le cayó mejor a la visita que a River, un equipo con amnesia.