Probando de la misma bebida

HENRY SEGURA

Cuatro días después del salivazo de Sabrina Sabrok a Jorge Lafauci los comentarios en los medios argentinos mantenían todo su esplendor. La productora de Tinelli quiso mantener el eje del escándalo cuando invitó a la mujer de generosos senos a que volviera al programa, aparentemente con la intención de que Sabrok se disculpara. Mientras tanto, ella seguía recorriendo programas y explicando una y otra vez por qué había asumido esa actitud bastante consecuente con esa especie de terapia de choque que personajes de la vida pública argentina suelen mostrar, desde la vedette que hace una convocatoria pública para presenciar un desnudo suyo en protesta por temas ecológicos hasta la reinita de provincia que se paseó en ropas menores frente a un grupo de presidentes. El problema es que esos gestos suelen contener elementos ofensivos que son soslayados por quienes los emplean.

En el mejor de los casos cuando se decide por ellos es fácil adivinar una convivencia de motivaciones, entre justicieras y de promoción mediática personal. Por eso fue hasta irónico ver cómo reaccionaron los colegas de jurado de Lafauci, sobre todo un Gerardo Sofovich que desde las alturas de su productora ha sabido maltratar sin piedad ante cámaras a participantes de ShowMatch. Hábil declarante, evitó los ejercicios de memoria cuando decía a Viviana Canosa, en Canal 9, "la miraba (a Sabrok, que había estado allí un rato antes) desde atrás de cámaras y todavía no sé qué estoy haciendo acá, más allá del afecto que le tengo a Uds. No se entiende que se siga vanagloriando de la escupida y pensando que eso fue lo más light que pudo hacer". No se le puede creer.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar