El endeudamiento neto excluidos los activos públicos de todo el sector público era al cierre de junio de US$ 9.474 millones, lo que representó una disminución de US$ 373 millones en relación al stock de fines de marzo, según los datos divulgados ayer por el Banco Central (BCU).
A su vez, como también se dio un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), por encima al esperado, en el segundo trimestre, el ratio respecto al PIB bajó a 35% a fines de junio, desde el 40% al cierre de marzo.
Por otra parte, el stock de la deuda bruta de todo el sector público se ubicó en US$ 18.118 millones al cierre del segundo trimestre, es decir US$ 779 millones por encima del nivel de fines de marzo.
En términos del PIB el saldo adeudado representó el 68% del producto (a fin de marzo era el 70%).
Hay que tener en cuenta que estas cifras no incluyen la operación de canje de deuda realizada por el equipo económico en los primeros días de julio.
El 74% de esos pasivos era del gobierno central, el 21% correspondía a deuda del BCU, el 5% obligaciones de las empresas públicas, el 2% a gobiernos departamentales, y el porcentaje restante a otras unidades del sector público.
Los principales acreedores (84%) eran agentes privados, y el 16% restante eran acreedores multilaterales.
Al analizar por instrumento, el 79% de la deuda pública era en títulos, 16% eran préstamos, 2% proveedores, y el resto depósitos.