Sabida es la inquietud que ha provocado la decisión oficial de enseñar "historia reciente" a los alumnos de primaria. No porque enseñar historia tenga nada de malo, sino porque los antecedentes del gobierno en este tema son complicados. En tal sentido, el consejero de Primaria, Oscar Gómez habló para disipar los temores de que esta enseñanza se transforme en un adoctrinamiento ideológico, como han denunciado varios opositores. Pero la aclaración de Gómez, sólo aportó más temores. Señaló que a él se le ocurriría enseñar la problemática de los derechos humanos leyendo a los niños textos de Eduardo Galeano. Más allá de sus méritos literarios, no parece que la obra del autor compatriota sea un ejemplo de asepsia ideológica que deje tranquilos a los que temen una violación de la laicidad.