Un episodio confuso tras el clásico entre Rampla Juniors y Cerro, derivó en la detención del coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo y sus dos hijos.
Unos veinte minutos después de finalizado el partido que terminó con la victoria de Cerro por 3 a 0, un grupo de hinchas de Rampla recriminó a algunos jugadores por el resultado. Entre los simpatizantes, se encontraba el hijo menor de Castillo, quien tuvo un entredicho con uno de los futbolistas. El incidente motivó la intervención de los coraceros.
Castillo que regresaba a su casa desde el estadio Olímpico, fue informado del suceso. Al llegar a las inmediaciones del estadio se encontró con que su hijo mayor estaba rodeado de coraceros. El joven, que fue atendido por el médico de Rampla, resultó con una herida por la que tuvieron que darle tres puntos de sutura.
"Estoy indignado porque vas a una fiesta y terminás así", dijo el dirigente a El País. A los "coraceros se les fueron los palos" de las manos, agregó. En total, unas siete personas fueron detenidas por los incidentes.
Castillo dijo que lo detuvieron sin mediar explicación y bajo insultos de los coraceros. Él y sus hijos fueron llevados a la seccional 19, y fueron liberados sobre las 15.
Pese a su malestar, el coordinador del Pit, descartó iniciar acciones judiciales por este episodio.