Singapur | ANSA
El español Fernando Alonso, que partió 15° en la grilla, rompió ayer una sequía de un año sin triunfos, al ganar el Gran Premio de Singapur, primero nocturno de la Fórmula 1 y de desarrollo imprevisto.
"No lo puedo creer, voy a necesitar por lo menos dos días para darme cuenta de que esto es verdad", dijo Alonso, bicampeón de la F-1 en 2005 y 2006 y cuyo último triunfo había sido el en el GP de Italia, en Monza, en 2007.
La suerte que le faltó en la clasificación del sábado, cuando una falla mecánica lo dejó sin una probable pole, le sonrió ayer y le facilitó ganar una carrera que afrontó de manera desesperada, largando desde la séptima fila.
"Ayer (el sábado) quedé destruido cuando me quedé sin nafta por un problema de alimentación y tenía la moral por el piso, por eso esta victoria tiene un sabor increíble", afirmó Alonso, tras responder fríamente a las felicitaciones de su rival Lewis Hamilton.
El inglés de McLaren llegó tercero, por detrás de Nico Rosberg, y fue el gran beneficiado, pues estiró a 7 puntos su ventaja (84 a 77) sobre Felipe Massa, quien iba primero y se llevó puesta una manguera en una recarga de combustible.
Alonso ganó gracias a la entrada del `safety car` en la vuelta 14 por un accidente de Nelsinho Piquet y al caos que se creó después (en esas circunstancias Massa sufrió su percance), pero también a una estrategia acertada que apostó a una primera parte de carrera agresiva.
En efecto, Alonso fue el único (con Nico Rosberg) que montó neumáticos blandos, que se desgastan más rápidamente y por eso fue el primero en repostar, en la 12ª ronda, lo que le facilitó hallarse en excelente situación cuando ingresó el `safety car` dos giros después.
Vuelta la normalidad, Alonso se encontró quinto y fue escalando posiciones, gracias a las penalizaciones de 10 segundos que sufrieron Nico Rosberg y Robert Kubica (que reabastecieron con semáforo rojo), y a que los pilotos que marchaban delante debían detenerse para cargar combustible.
Así, a 26 rondas del final, quedó puntero y, manejando con maestría cruzó bajo la bandera a cuadros en un estrépito de gritos y festejos.
Hamilton logró un podio decisivo en su lucha por el título.
Massa cayó en crisis y llegó 13° en una jornada desastrosa para Ferrari, pues el finlandés Kimi Raikkonen a tres vueltas del final se estrelló contra un muro cuando iba quinto.