Según informó Búsqueda, la presidenta argentina se habría comprometido ante el canciller Fernández a levantar el corte del puente de Fray Bentos. Pero se afirma que el cambio de postura de Cristina Kirchner se debería a la campaña para que su esposo ocupe la presidencia de la Unasur, para la cual es vital la conformidad de Uruguay.
El cambio parece funesto para el país. Por un lado porque el corte de Gualeguaychú agoniza y su final es cercano e inexorable. Por otro, porque no parece inteligente apoyar para un cargo internacional a un señor que tuvo actitudes insolentes hacia Uruguay, que desprecia la diplomacia, que tiene como costumbre pelearse con todos, y cuyo único amigo es Hugo Chávez. ¿Esa es la clase de representante que quiere tener la región frente al mundo?