MALDONADO | M. GALLARDO
El ex director de Higiene de la Intendencia de Maldonado en el período 2000-2005, Jorge Curbelo, denunció en la Policía de su departamento una serie de hechos irregulares que no dudó en calificar de "mensajes mafiosos", como la muerte de dos perros y la colocación de una horca en la puerta de su casa en las afueras de San Carlos. Tanto Curbelo como los profesionales que lo asesoran del estudio Invidio-Pérez Berinduage, confirmaron a El País estos hechos y explicaron que radicaron la correspondiente denuncia en la Jefatura de Policía por la gravedad de los mismos. Curbelo no descarta que las amenazas se relacionen con el caso judicial que involucra a ex jerarcas de la pasada administración.
"Estos hechos de inusitada gravedad serán puestos en conocimiento del juez penal de turno y de Federico Álvarez Petraglia, magistrado que tiene a su cargo la instrucción de presumario referido a los casos que involucran a ex jerarcas de la pasada administración", dijo el abogado Mario Spangenberg.
Además, Curbelo denunció que un mes atrás alguien le aflojó las tuercas de una de las ruedas de su camioneta, lo que casi le provocó un accidente que pudo haber tenido graves consecuencias tanto para él como para su familia.
"Estos te lo aflojaron. Nunca se pueden aflojar solos", le explicaron los mecánicos de la concesionaria que le vendió la camioneta Hyundai a Curbelo.
El ex jerarca denunció estos hechos a la subjefe de Policía, inspectora mayor Luisa Scelza, quien derivó el caso a la Dirección de Investigaciones.
"Me parece que acá hay algo más que coincidencia. Cuando el tema empieza a tomar estado público de vuelta aparecen estos mensajes. Es claramente un tipo de mensaje mafioso. Cuando estuve de visita en Barcelona apareció un lazo tipo horca colgado en la portera de la chacra. Eso estuvo durante cuatro días. Cuando la sacan al otro día me matan una perra ovejero alemán. Es el segundo perro que me matan. Ahora me mataron otro perro envenenado", narró Curbelo.
Contó además que obtuvo una carta en la que ofrecían $ 500 por cada perro que le mataran. "Estaba escrita en letra imprenta. Para mí es un mensaje mafioso", agregó Curbelo.