MATÍAS CASTRO
Wanda Nara volvió a Argentina. Habló y emocionó a todos. Mostró su panza de embarazada y renovó su ego inconmensurable al presentarse en el programa de Susana Giménez. En Argentina el rating que tuvo fue de 22.3 puntos, es decir, más de dos millones de personas atendían cada una de las palabras que dijo allí. En Uruguay, por cuestiones de escala, el rating fue mucho menor, y por otra parte Wanda es un personaje conocido pero no tan cercano como lo es para el público de la otra orilla.
La chica se presentó con panza de cuatro meses de embarazo y todo, feliz y exhibicionista como es su costumbre. Entre "Mi amor", "Qué divino" y expresiones por el estilo, Wanda logró confesar cosas importantes como que está aprendiendo algo de ruso y que, lujo ajeno a cualquier mortal, tiene una profesora solo para ella. "Yo quería tener 4 o 5 hijos" confesó. También habló de sus antojos de embarazada y de lo que habitualmente se suele decir en estas circunstancias. "A los dos nos gustan las tartas de jamón y queso", agregó para dejar por el piso las mandíbulas de los dos millones que la miraban.
El espectáculo se redondeó con la participación en vivo de Maxi López, que no estuvo presente pero se comunicó por teléfono con su esposa. La emoción estalló y Susana no pudo más que hacerse eco de la hermosa pareja que se tira flores ante las cámaras.
No hay dudas de que habrá Wanda durante un buen tiempo más. Es probable que mucho tiempo más. El trabajo de seguir en su carrera es duro. Exige volver de Rusia para salir en el show de Susana Giménez y que, de paso, nadie olvide su existencia. Su emigración a Rusia no parece impedimento para nada. Al contrario, con la distancia puede medir mejor sus golpes y está bastante lejos de los posibles dolores de cabeza.