Los niños infractores son tratados como víctimas

Seguridad. El rapiñero de 12 años irá a régimen de amparo

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RENZO ROSSELLO

Tiene 12 años, no se le ubicaron familiares y la Policía cree que atracó al menos cuatro ómnibus en compañía de uno o dos chicos más. Para el sistema judicial es un problema. Para la Policía también, ya que la detención de menores plantea dificultades.

"Es importante determinar en qué situación se encuentra el menor, hay medidas de amparo que se pueden tomar, pero que estarán en relación directa con la evaluación que se está haciendo", explicó el presidente de INAU, Víctor Giorgi.

El chico fue detenido en medio de un vasto operativo por efectivos de la Comisaría 24ª en una vivienda de La Comercial. Al menos otros dos chicos de la misma edad escaparon; se cree que uno de ellos está vinculado a las rapiñas contra ómnibus en el Cerro. Hasta ayer el segundo niño -directamente involucrado en los delitos- no había sido detenido. Según los registros de las cámaras de seguridad de los ómnibus, estos chicos participaron en al menos cuatro atracos. Lo hicieron armados, tal como se vio en el caso ocurrido en la esquina de Santín Carlos Rossi y Haití, donde uno de los niños efectuó varios disparos, dentro y fuera de la unidad de transporte. También intercambiaron disparos con efectivos policiales que procuraban detenerlos.

Pese al perfil conflictivo de estos niños, no podrán ser internados con medidas de seguridad dado que son menores de 13 años. De acuerdo con el Código de la Niñez y la Adolescencia, por debajo de esta edad los menores no están sujetos a procedimiento penal en carácter de autores inimputables. Un vacío en la normativa para casos considerados excepcionales, según reconocen operadores del sistema judicial.

Para la Policía también constituyen un problema, ya que en el momento de su detención deben extremar las precauciones para evitar que el menor resulte lesionado.

El número de menores en situación de calle ambienta un cuadro complejo para la intervención policial, indicaron fuentes consultadas. De acuerdo con los últimos datos conocidos en las calles de Montevideo y el área metropolitana -que se extiende a los centros urbanos de Canelones y San José- existen 1.887 niños que continúan en esta condición.

víctima/victimario. En un plazo de 72 horas, que comenzaron a contarse a partir del lunes pasado, los técnicos del INAU deben establecer en qué condiciones vivía el chico de 12 años detenido por la Policía. "Se evaluarán los aspectos psicológicos, su entorno familiar, qué capacidad pueden tener los familiares para hacerse cargo del chico, si presenta problemas psicológicos, si hay consumo de sustancias", explicó el titular de INAU.

Giorgi señaló que los caminos más posibles -si tal como ordenó la jueza de Familia, no se encuentran familiares directos y aptos para hacerse cargo del chico- son la derivación a un hogar de amparo, o el reintegro a familiares con algún mecanismo de seguimiento y obligaciones de presentarse ante alguna de las organizaciones especializadas por un período. "Pero eso lo determinaremos cuando concluyan las evaluaciones", apuntó Giorgi.

Para los operadores del sistema judicial, la situación de este chico revela un flanco en el Código de la Niñez y la Adolescencia. Esa es la opinión del juez de Adolescentes, Hugo Morales, al ser consultado sobre la aplicación de esta norma.

"No hay una solución específica, ya que se entiende que los menores de esta edad no pueden ser criminalizados, entonces eso limita las posibilidades", señaló Morales. En el caso de los menores de 13 años "no es por el hecho en sí que pasan a la órbita del juez de Familia, sino para analizar su entorno". Morales explicó que "la idea es intervenir para que no se consolide el papel de victimario y se lo trate como víctima".

"Son casos que escapan a la previsión de la ley, tampoco son casos habituales, sino más bien excepcionales como aquél de los menores que prendieron fuego a un indigente que dormía en un auto. No hay claramente un procedimiento establecido para el caso de los menores de 13 años", apuntó.

Según la experiencia del magistrado especializado en menores infractores, los perfiles se repiten en estos casos. "Normalmente son menores que vienen de una situación de descalabro familiar y viven en situación de calle".

Una excepción, una situación no prevista en el Código, un factor de distorsión para la red de hogares del INAU, un compromiso para los policías que deben intervenir. El lado más complejo de la calle.

La cifra

2.000 Es la cantidad promedial de menores que la Policía detiene por mes. Según datos oficiales cometen 180 mil infracciones por año.

Policía actúa con precaución

La ministra del Interior, Daisy Tourné, transmitió personalmente al jefe de Policía de Montevideo, Alcides Caballero, la recomendación formulada por el presidente Tabaré Vázquez en cuanto a "tratar bien" a los menores involucrados en las rapiñas. Vázquez comentó que no podía dejar de recordar que tiene "nietos de la misma edad".

Desde el punto de vista del subsecretario del Interior, Ricardo Bernal, la Policía es extremadamente cautelosa en la detención de menores.

"Desde la aplicación del Código de la Niñez, vigente desde septiembre de 2004, la Policía cada vez que detiene a un menor tiene que llevarlo a un centro asistencial para controlar que no haya lesiones", recordó Bernal.

"En general se trata de evitar las reacciones violentas, en cada caso el policía tendrá que manejar la situación aplicando los principios generales", añadió el subsecretario.

Bernal recordó, asimismo, que en la Ley de Procedimientos Policiales recientemente aprobada, "donde se enfatiza especialmente el uso del arma de fuego como último recurso", indicó. Agregó que desde 2004 hasta la fecha "no hemos tenido policías procesados por abuso de fuerza, o problemas con menores detenidos".

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