Dimitió Ehud Olmert y llega hora de Tzipi Livni

Israel. La ministra de exteriores ultima contactos para poder formar gobierno

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JERUSALÉN | AFP Y AP

El primer ministro israelí Ehud Olmert, involucrado en casos de corrupción, entregó anoche su renuncia al presidente Shimon Peres, abriendo así la vía a la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, que espera sucederlo lo más pronto posible.

Si bien la nueva dirigente del partido centrista Kadima, de Olmert, es la mejor posicionada para formar un nuevo gobierno, todavía no tiene toda la seguridad de obtener el apoyo indispensable de la mayoría de los diputados.

Olmert, que seguirá en su puesto hasta el nombramiento de su sucesor, llegó discretamente por la noche al edificio de la Presidencia. Poco después Peres anunció él mismo a la prensa la dimisión de Olmert, al que homenajeó por su "acción en favor del pueblo y del Estado de Israel".

Peres subrayó que consultará "a todos los grupos parlamentarios para tomar una decisión lo antes posible" sobre el sucesor o la sucesora de Olmert. El presidente precisó que estas consultas finalizarán antes de su viaje a Nueva York, donde representará a su país esta semana en el debate de la Asamblea General de la ONU.

Legalmente, el presidente dispone de siete días para hacer consultas a los diferentes partidos representados en la Knesset (Parlamento) y designar al diputado mejor emplazado, según él, para tratar de formar un nuevo gobierno.

Ese papel debería recaer en la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, que ya sucedió a Olmert en la dirección del principal partido gubernamental, el centrista Kadima, tras las primarias celebradas el miércoles pasado. Peres tendrá que entrevistarse con los representantes del partido Kadima (29 diputados de un total de 120), que propusieron sin sorpresa confiar a Livni el cargo.

Luego se entrevistará con los del Partido Laborista (19 diputados) -profundamente dividido y que hasta ahora se han negado a apoyar la candidatura de la canciller-, con los conservadores del Likud -también opuestos a Livni- y con los del Shass (12 diputados). Este partido ultraortodoxo, que forma parte del gobierno transitorio y pone condiciones para su apoyo a la candidatura Livni, se reserva su respuesta.

Peres se entrevistará hoy con otras formaciones, en particular las listas representativas de la población árabe, que en total cuentan con diez diputados en la Knesset (Parlamento).

Como jefa del partido en el poder, Livni tiene todas las posibilidades de ser la escogida por Peres. En ese caso, dispondrá de 42 días para presentar un gobierno, y de lo contrario se convocarán elecciones anticipadas en 90 días.

La ministra de Relaciones Exteriores enfrenta una posible alianza de dos ex jefes de gobierno, Ehud Barak (laborista), actual ministro de Defensa, y Benjamin Netanyahu (Likud), que se entrevistaron el sábado por la noche en Tel Aviv.

Los dos se declararon favorables a un "gobierno de urgencia", indicó un comunicado del ministerio de Defensa, en referencia al gabinete que reuniría a laboristas, Likud y Kadima.

Olmert, que sucedió a Ariel Sharon en enero de 2006, podría ser inculpado de corrupción en dos escándalos que precipitaron su renuncia.

contactos. Más allá de los contactos que haga el presidente, la propia interesada ya se está moviendo para formar un gobierno.

La habilidad de la canciller para reaccionar rápidamente en su primera labor podría tener fuertes repercusiones en las negociaciones de paz con los palestinos.

Livni se reunió con los líderes del importante partido Shass horas después de ganar la elección partidaria para reemplazar a Olmert como líder del Kadima. También durante el fin de semana se reunió con los dirigentes de otras facciones y ayer tenía programada una reunión con el ministro de Defensa Ehud Barak, líder del Partido Laborista y el principal aliado de Olmert.

"Esta decisión no fue fácil, no fue sencilla, y no fue tomada a la ligera``, dijo Olmert antes de comenzar ayer la junta de su gabinete y entregar su dimisión. Se comprometió a ayudar a Livni, una de sus viejas rivales, a conformar un nuevo gobierno.

Livni, que se granjeó el respeto por su apoyo a las negociaciones de paz con Palestina y Siria, así como por su distanciamiento del impopular Olmert, sería la segunda mujer israelí en ocupar el cargo de primera ministra después de Golda Meir, que fue jefa de gobierno entre 1969 y 1974.

Una mujer con fama de ser "incorruptible"

Prudente, hermética, honesta, Tzipi Livni (Tel Aviv, 1958) se aventuró en la vida política hace sólo 13 años. Abogada de profesión y ex agente del Mossad -dicen las buenas lenguas que no se sentaba en un escritorio-, pelea ahora más que nunca para convertirse en la segunda mujer en ocupar el cargo de primer ministro en Israel, luego de Golda Meir.

No se ha conformado, en un ambiente sumamente machista, con asumir carteras tradicionalmente otorgadas a las mujeres. Ha sido ministra de Justicia y es todavía jefa de la diplomacia.

Parca en palabras y ambiciosa, es difícil que tenga un exabrupto, rara avis entre los líderes de este país. El más flagrante, cuando exigió la dimisión del jefe del Gobierno, Ehud Olmert, tras la publicación del informe sobre la guerra de Líbano, en abril de 2007. Desde entonces, las relaciones con su jefe han sido tormentosas. "De su catadura moral, ya lo he dicho todo", llegó a decir.

Livni se presenta como una dirigente incorruptible. Y aunque carece de carisma, pocos dudan de su capacidad. "Siempre va muy bien preparada a cualquier reunión. Ello se debe a su formación de jurista", afirma una fuente diplomática israelí, que añade un rasgo preocupante: "Tiene problemas a la hora de tomar decisiones, pero con el tiempo puede crecer".

Un segundo flanco de debilidad, decisivo en cuenta en Israel, es su inexperiencia en materia de seguridad. Porque son multitud quienes desconfían de ella y ponen el grito en el cielo porque muestra disposición a tibias concesiones a los palestinos. El País de Madrid

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