MATÍAS CASTRO
Karina Jelinek dio vuelta Showmatch con una facilidad que muchas otras querrían lograr. Y eso que es una tonta. O al menos eso dice Petinatto, que es más inteligente que ella.
"Las chilenas son casi latinas" dijo Karina en una ocasión. Citas como esta se pueden encontrar en Internet. La vedette que desconcertó a Tinelli y al jurado de Bailando por un sueño con su renuncia ha logrado colocarse como una de las figuras más destacadas del espectáculo argentino gracias a ser, o parecer, tonta. En una página web hay un video que recopila todas sus frases célebres. Luego del video mucha gente deja sus comentarios e intercambia opiniones. Uno de ellos contaba que Karina iba al colegio con su hermana. Karina, según esta persona, se había desarrollado antes que sus compañeras de clase y aparentemente utilizaba sus atributos para lograr beneficios que solo las mujeres pueden conseguir al idiotizar a los hombres. "El hermano es un gil", decía esta persona que supuestamente creció cerca de Karina.
Lo cierto es que su caso da algo de pena. Es, a mi gusto, la cara más linda de la farándula argentina junto a Pamela David. Verla en Showmatch, devanándose los sesos para responder preguntas de Tinelli sobre el origen de su apellido u otras cosas me genera la siguiente impresión. Karina no es una chica muy avispada. Probablemente su idea más brillante fue utilizar su atractivo físico para lograr ciertos beneficios materiales, colarse en el mundo del espectáculo, hacerse una buena operación y no mucho más. Parece como que, más allá de las sonrisas para la cámara, Karina no pasa demasiado bien. No digo acá "pobre Karina", pero creo que ahí hay algo más de lo que todo el mundo quiere ver. Mientras, Petinatto podrá seguir mofándose de ella.