"LALO" FERNÁNDEZ
La resonante victoria de Rampla frente a Peñarol ha desatado todo tipo de comentarios desde cómo los Picapiedras se sobreponen a todas las dificultades hasta las virtudes expuestas en la cancha. Justas loas a los vencedores pero como su vencido fue un grande, quien por otra parte siempre se ha ufanado de ganar cosas imposibles en los últimos suspiros, al derrotarlo con los mismos métodos le ha creado un notorio clima de nerviosismo dentro y fuera del club.
La tropa de los chismes trae murmullos al alma y asoman los susurros sobre problemas entre los jugadores; al caso un llamado al orden por algún jugador crecido por los años de fútbol y consecuencia con los colores aurinegros para con un compañero que parece no haber comprendido que queda feo andar haciendo ademanes de desaprobación cuando un camarada se equivoca.
Por ahí también comentan las comadres que el arquero Cavallero anda de lomo hinchado por algún incumplimiento mientras que Mario Saralegui luego de terminar de un saque con los dimes y diretes afirmando que el equipo lo hace él y que la renuncia está sobre la mesa, se llamó a silencio. Y lo bien que hizo. Ahora anuncia cambios. Si gana lo pasado será pisado, pero si no gana volverán los murmullos traídos al alma por la tropa de los "recuerdos".