El presidente de Bolivia, Evo Morales, y cuatro prefectos de oposición avanzaban en Cochabamba hacia la definición de un crucial acuerdo para zanjar la crisis política, con la probable formación de mesas de trabajo sobre temas polémicos, informó el vocero de Gobierno, Iván Canelas.
Canelas dijo que "el debate avanza con mucho positivismo; la idea es conformar comisiones (de trabajo), dos o tres", sobre los temas que han polarizado el país, como la nueva Constitución, impuestos petroleros para las regiones, autonomías departamentales y elección de autoridades judiciales.
El diálogo que comenzó en la mañana ingresó a mediodía en un receso hasta la tarde.
El encuentro entre oficialistas y opositores - que fue encabezado en su primer tramo por el presidente Evo Morales - se realiza a puertas cerradas en un complejo turístico en las afueras de Cochabamba, con la presencia de delegados de la OEA, la ONU y la Unasur, además de la iglesia católica.
La tranquilidad de las conversaciones fue esporádicamente alterada por un plantón de un grupo de jóvenes en las afueras del centro del encuentro, quienes pidieron sanciones para el prefecto de Pando (norte), Leopoldo Fernández, detenido por el gobierno en La Paz.
Fernández fue apresado el martes por militares por desacato a un estado de sitio vigente en su región. La fiscalía lo imputa también por la matanza de 16 campesinos progubernamentales.
La manifestación de los jóvenes, que portaban banderas bolivianas y pancartas, cesó, sin embargo, pronto, ante la mirada vigilante de policías antimotines.
La policía practicó anillos de protección en la sede del encuentro que impidieron la labor de decenas de periodistas locales e internacionales que pugnaban por obtener información.
Participan del encuentro el vicepresidente Alvaro García, varios ministros y los prefectos Rubén Costas (Santa Cruz), Mario Cossío (Tarija), Savina Cuéllar (Chuquisaca) y Ernesto Suárez (Beni), además de otros cuatro oficialistas de La Paz, Oruro, Potosí y Cochabamba.
AFP