Los grandes bancos centrales del mundo lanzaron hoy una enorme acción concertada para aumentar la cantidad de dólares disponibles en los deshidratados mercados monetarios, mientras el huracán financiero mundial socava un poco más la confianza.
"Hoy, el Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra, el Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal (estadounidense, Fed), el Banco de Japón y el Banco Nacional Suizo (BNS) anunciaron medidas coordinadas", dijeron en un comunicado conjunto.
Tras la inyección de cientos de miles de millones de dólares en los mercados esta semana después de la quiebra del banco de inversiones estadounidense Lehman Brothers, la iniciativa "enfrentará las
continuas presiones elevadas en los mercados de financiación de corto plazo en dólares", añadieron.
Las medidas, "junto a otras acciones adoptadas en los últimos días por los bancos centrales de forma individual, están diseñadas para mejorar las condiciones de liquidez en los mercados financieros mundiales", indicaron.
A la cabeza está la intervención de la Fed, que anunció una inyección de liquidez por 180.000 millones de dólares.
En una señal de que la crisis "subprime" iniciada hace 14 meses puede durar bastante más, la Fed indicó que los "arreglos recíprocos" de los bancos centrales estarán vigentes hasta el 30 de enero de 2009, o sea cuatro meses y medio más.
La Fed aprobó aumentos en las líneas existentes de canjes de divisas ("swap") con el BCE de hasta 110.000 millones de dólares y con el BNS de hasta 27.000 millones de dólares.
Nuevas facilidades de "swap" fueron autorizadas asimismo con el Banco de Japón (hasta 60.000 millones de dólares), el Banco de Inglaterra (hasta 40.000 millones de dólares) y el Banco de Canadá (hasta 10.000 millones).
El BCE anunció entre tanto otra inyección de 25.000 millones de euros (36.000 millones de dólares) en los mercados financieros, tras suministrar esta semana otros 100.000 millones de euros en dos acciones de emergencia similares.
El presidente del Banco de Japón, Masaaki Shirakawa, indicó el jueves que "es necesario adoptar medidas rápidas", tras celebrar una reunión de emergencia.
"La tensión en los mercados financieros internacionales ha aumentado rápidamente y se ha extendido a áreas inesperadas", dijo Shirakawa.
El consejo de gobernadores del BCE también debía mantener una reunión extraordinaria este jueves.
Desde que comenzó la contracción del crédito hace poco más de un año, la desconfianza se ha extendido a través de los mercados de dinero, donde los bancos habitualmente se prestan dinero unos a otros. Los bancos temen sobre todo que los activos que se ofrecen uno a otro como garantías desaparezcan.
La resultante escasez de liquidez se convirtió esta semana en una sequía con la quiebra de Lehman Brothers y el rescate a último minuto del gigante de los seguros AIG por parte de la Fed y del banco de inversiones Merrill Lynch, vendido al Bank of America.
Como resultado, los bancos centrales han tenido que saltar a la primera fila y cumplir con su papel tradicional de prestamista de último recurso, inyectando cientos de miles de millones de dólares para impedir que los mercados se ahoguen.
La atención se centra ahora sobre quién será la próxima víctima de la crisis. El banco de inversión estadounidense Morgan Stanley está en negociaciones para ser comprado por el banco compatriota Wachovia o por el chino CITIC, según informaciones de prensa.
El precio de las acciones sigue siendo volátil, los intereses de los bonos del Tesoro estadounidense a corto plazo cayeron a mínimos históricos y el precio de la onza de oro -considerado un refugio en tiempos difíciles- está subiendo.
AFP