El 8 de setiembre, un corte en la fibra óptica de Antel ubicado a 5 kilómetros de Santa Lucía, afectó la telefonía fija, celulares y ADSL.
El corte de servicios comenzó a notarse sobre las 14 horas. Cuando los funcionarios de Antel recorrieron la zona en busca de la falla, hallaron una excavación que había llegado hasta la fibra óptica, que había sido dañada.
El pozo fue encontrado a la altura del kilómetro 90 de la ruta 11, a 700 metros de la carretera. Muy cerca hay un cartel de la propia empresa de telecomunicaciones que pudo haber sido tomado como referencia por quienes hicieron el pozo.
Una vez que los técnicos relevaran la zona, representantes de Antel presentaron la denuncia en la Comisaría de Santa Lucía.
Los uniformados recorrieron el lugar y pudieron observar el sitio excavado, aunque la tierra había sido removida cuando los técnicos repararon el corte de la fibra óptica.
Fuentes policiales consultadas señalaron que la hipótesis más plausible era la de un intento de robo de cable. Sin embargo, los ladrones se habrían visto frustrados al advertir que no se trataba de cable con cobre, metal que pueden comercializar en el mercado negro.
"En esta zona no hay hurto de cables", observaron las fuentes de la Policía local.
Vecinos de la zona entrevistados por la Policía tampoco pudieron aportar indicios, aunque la excavación debió ser practicada al mediodía, poco antes del corte del servicio.