El alemán Sebastian Vettel, de 21 años, no se vino abajo ante la presión, en una situación nueva para él en la máxima categoría.
El piloto de Toro Rosso, que salió desde la `pole position`, no cometió ningún error a pesar de las condiciones difíciles para sumar su primera victoria.
Bajo la lluvia, la largada se dio detrás del coche de seguridad, lo que le vino bien a Vettel. En cabeza y disfrutando de una buena visibilidad, se distanció rápidamente y mantuvo su ventaja hasta el final.
"¡Es increíble! No he tenido ningún problema en todo el Gran Premio. Una buena estrategia y todo salió bien", sonreía Vettel, que sólo cedió las riendas de la cabeza el tiempo de un repostaje.
"La vuelta de honor y la ceremonia del podio fueron momentos fabulosos, nunca olvidaré esas imágenes", continuó.
El champán y las lágrimas se derramaron en el equipo Toro Rosso, la antigua escudería Minardi, que hasta ahora estaba abonada al fondo de la parrilla.
"Hemos sufrido al principio de la temporada y puedo asegurar que no ha sido fácil. A veces terminas decimoquinto en una carrera sin que nadie se dé cuenta. Pero progresamos poco a poco y esta noche todo el mundo en el equipo podrá irse a dormir con este nuevo sentimiento: ¡somos ganadores!"