Londres - La ex estrella del fútbol inglés, Paul Gascoigne, pidió a gritos a su familia que lo deje morir, luego de una fiera recaída en su crisis de alcoholismo, reportó hoy la prensa británica.
El ex futbolista, de 41 años de edad, parece haber llegado al límite y los médicos sostienen que su forma de beber se semeja a un suicidio
Gascoigne se fugó de la clínica en la que se hallaba ingresado en Tunes (Portugal) para esconderse en un hotel de cinco estrellas enclavado en Vilamoura el viernes pasado.
La policía llegó al lugar alertada por el escándalo que desató en su habitación y encontró al ex futbolista en estado de inconciencia, producto de la bebida.
Cuando Sheryl, su ex mujer, y su hija Bianca le pidieron por favor que regresara al centro de rehabilitación para tratarse de su enfermedad, Gascoigne le pidió que lo dejen morir.
"Váyanse, no me sigan, déjenme morir en paz", gritó, luego de ser sometido a un lavado de estómago en un centro médico, detalló el diario The Sun.
ANSA