MOSCÚ - Los 83 pasajeros y cinco tripulantes del un Boeing-737 que se estrelló cerca de la ciudad de Perm, en los Urales centrales, resultaron muertos, indicó este domingo el inspector Vladimir Markin, del Ministerio para Situaciones de Emergencia, a la agencia RIA Novosti.
"Según las últimas informaciones, el avión se estrelló en una quebrada cerca de los límites de la ciudad. A bordo iban 82 pasajeros más un bebé y una tripulación de cinco miembros, todos perecieron", explicó Markin.
"El avión se incendió y estalló; en circunstancias como éstas no cabe esperar que haya ningún sobreviviente", indicaron responsables del Ministerio a Interfax.
En cambio, una fuente del Ministerio citada por RIA Novosti dijo que el avión se estrelló a pocos metros de unas viviendas y toda el área estaba acordonada por la policía para facilitar la investigación.
Los restos del avión estaban diseminados en una zona de 4 km2, dijeron responsables, y precisaron que el incendio estaba completamente apagado.
El aparato, perteneciente a la compañía rusa Aeroflot, quedó completamente destruido, indicó la agencia Interfax citando a la agencia Rosaviation.
"El avión salió del aeropuerto Sheremetyevo de Moscú a las 01H12 del domingo (21H12 GMT del sábado), pero cuando había iniciado el descenso para tomar tierra y se encontraba a 1.800 metros se perdió el contacto", dijo Andrianova, citada por la agencia Interfax.
En el avión viajaban siete niños, incluido un bebé, precisó un portavoz de Aeroflot.
Ningún extranjero figuraba entre los ocupantes del avión, puntualizó la compañía rusa.
Las causas del accidente se ignoraban por el momento. Una fuente mencionada por RIA Novosti sugirió que un fallo mecánico pudo provocar un incendio a bordo y el posterior accidente.
El Ministerio había previsto que un equipo de rescate volara desde Moscú pero luego indicó que cambiaron de parecer por "Perm tiene bastantes recursos para organizar la misión de búsqueda y rescate".
En breve iba a viajar un grupo de investigadores encabezado por el ministro de Transportes, Igor Levitin.
La línea del tren Transiberiano, dañada en el accidente, estaba cortada entre Perm y Yekaterinburg, y todos los trenes debían dar un rodeo, indicaron responsables de la policía local.
El año pasado, 33 accidentes de aviación dejaron 318 muertos en Rusia, seis veces más que en 2005.
Entre las causas de estos accidentes en cadena, los expertos mencionaron las deficiencias de la formación profesional de los pilotos y la vetustez de la flota comercial rusa.
Una comisión especial sobre seguridad aérea afirmó en enero pasado que la edad media de los aviones es de 18 años en las líneas internacionales y 30 años en las líneas interiores.
AFP