Pontífice pidió abandonar culto de los ídolos

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El País

El papa Benedicto XVI afirmó hoy que el mundo contemporáneo convirtió al dinero, la "codicia insaciable" y el poder en "ídolos" falsos como los adorados por los paganos en la antiguedad y pidió abandonar ese "culto" que llamó de imitación.

El Pontífice pronunció estas palabras en una misa en la Explanada de los Inválidos, en París, ante más de 200.000 personas, en el marco de su segundo día de visita a Francia.

"A todos los hombres de buena voluntad que me escuchan repito con San Pablo: escapen del culto de los ídolos, no dejen de hacer el bien", indicó.

Añadió que el mundo contemporáneo "se ha creado sus propios ídolos" e imitó "quizás sin saberlo, a los paganos de la antiguedad, alejando así hombre de su verdadero fin, de la felicidad, de vivir eternamente con Dios".

"¨El dinero, la sed de tener, del poder e incluso del saber, no desviaron al hombre de su verdadero fin?", se preguntó el Papa, tras recordar que "la codicia insaciable es una idolatría".

Benedicto XVI también lanzó un llamado a los jóvenes a responder a una eventual vocación al sacerdocio: "no tengan miedo, no tengan miedo de donar su vida a Cristo".

Además exhortó a los católicos a "circundar de la más grande veneración a la eucaristía, cuidando particularmente la misa en la cual los cristianos celebran la presencia real del Señor en su Iglesia y a la entera humanidad".

"Celebrar la eucaristía, dijo, significa reconocer que sólo Dios están en grado de donarnos la felicidad en plenitud, de enseñarnos los verdaderos valores, que nunca conocerán el ocaso".

En su segundo día de visita a la capital francesa, el Papa celebró la misa frente a más de 200 mil peregrinos, en la explanada de los Inválidos -antes de viajar al santuario mariano de Lourdes-, el complejo de edificios militares iniciados por Luis XIV en el siglo XVII y que hospedan el sarcófago de Napoleón Bonaparte.

La multitud, compuesta en gran parte por jóvenes que pasaron la noche al aire libre tras haber desfilado por la catedral de Notre Dame, agitaban banderas amarillas y blancas del Vaticano mientras el pontífice llegaba a bordo del papamóvil blindado.

En su homilía, Joseph Ratzinger, que llegó ayer a Francia para un viaje de cuatro días, tocó un tema que le interesa en especial: la necesidad de enriquecer los valores espirituales y religiosos duraderos de la sociedad sociedad moderna, que con frecuencia parece atada a los bienes materiales y efímeros.

El primer ministro galo, Francois Fillon, católico, participó en la misa.

Tras un almuerzo con los obispos de París y de la región de Ile de France, se despedirá de la nunciatura y del aeropuerto de Orly viajará a Lourdes, donde la llegada está prevista para las 17.00 locales.

En Lourdes, el santuario de los Pirineos visitado cada año por 6 millones de personas, el pontífice llega en ocasión del 15o aniversario de las apariciones marianas.

Hoy realizará tres etapas del "camino del jubileo", en los lugares natales de Bernadette, visitando la casa natal de la vidente, la fuente bautismal y la gruta de las apariciones.

Por la noche concluirá la procesión con antorchas y pronunciará un discurso.

ANSA

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