Casi cuatro décadas después del inicio del mítico ciclo de La Fusa, dos de sus protagonistas, Toquinho y María Creuza, llegarán a Montevideo para celebrar juntos. Los años dorados de la bossa nova serán recreados el 27 de noviembre en el Plaza.
Pocos discos son tan idolatrados en Latinoamérica como La fusa, de Toquinho y María Creuza, editado en 1970. El título de esta grabación respondía al nombre del célebre local que tuvo sede en Buenos Aires, en la parada 10 de Punta del Este y también en Mar del Plata, donde estos enormes músicos brasileños, junto a Chico Buarque, Jobim, Caetano y María Bethana dieron recitales recordados hasta hoy.
Las entradas aún no están en venta, aunque desde la organización se afirma que próximamente estarán disponibles para una pre-venta.
Toquinho y María Creuza vienen ofreciendo desde hace un tiempo recitales que recrean los días de gloria del local en el que se juntaban la música de Jobim y las letras de Vinicius con otros grandes talentos.
Estas presentaciones de Toquinho y María Creuza se unen a los recientes festejos por los cincuenta años del nacimiento de la bossa nova. Este acontecimiento, precisamente, fue el pretexto para poner en gira a los dos grandes artistas.
El show de casi dos horas de duración, que vienen realizando se divide en tres partes. El comienzo está marcado por María Creuza, interpretando temas con letras de Vinicius como Voce Abusou, Chega de saudade y Si todos fossem iguais a voce. El homenaje a los grandes nombres está presente desde el comienzo y, según reseñaron las crónicas del recital, el público responde inmediatamente a esto.
La segunda parte es protagonizada por Toquinho solista. Con su calidad de showman el músico ofrece algunos relatos y anécdotas, con el encanto que lo caracteriza. "Le gustaba muchísimo el whisky" contaba durante uno de esos recitales a la hora de hablar sobre Vinicius. "Le pregunté por qué. Y me dijo `Mira Toquinho, no sé si vas a entender su armonía con mi vida. Jamás me traicionó, las mujeres, sí. Para el que sabe tomarlo es el mejor amigo del hombre`".
Las anécdotas que relata desde el escenario siguen ese tono amable, humorístico y hasta cariñoso, contribuyendo a generar un clima de intimidad especial con el público. En ese sentido tal vez una sala montevideana más pequeña sería más apta para la propuesta que traerán, pero el Plaza reúne condiciones de acústica y de un espacio más o menos razonable para el público.
Toquinho sigue mostrando que se conserva en perfectas condiciones como guitarrista gracias a sus sets instrumentales y hasta incluyendo su versión de El día que me quieras. Su paso por el escenario es luego acompañado María Creuza para arrancar con fuerza con los clásicos del disco La fusa, entre los que están Samba em preludio, Garota de Ipanema, Eu sei que vou te amar y Tomara entre otros.
La bossa está más vigente que nunca, con cinco décadas de vida. Gracias a La fusa, vuelve a Uruguay, 38 años después.
Toquinho activo
"No paro de trabajar, lo hago por placer. El mundo de la música me da ese placer, pero siempre es trabajo. Moverse de un lado al otro, cerrar contratos... diría que todo es trabajo hasta que subo al escenario" había dicho Toquinho en una entrevista. El músico de La fusa ya lleva 40 años de trabajo intenso junto a los nombres fundamentales de Brasil.