LA PAZ Y SANTA CRUZ DE LA SIERRA
AGENCIAS Y EL PAÍS DE MADRID
Bolivia es una caldera a presión. Y en los últimos tres días la violencia ha recrudecido dejándola a un paso de estallar. Los enfrentamientos entre partidarios del gobierno de Evo Morales y de los rebeldes autonomistas dejaron ayer ocho muertos.
Ayer se cumplieron tres días consecutivos de enfrentamientos entre partidarios oficialistas y opositores. En Pando, estos choques arrojaron al menos ocho muertos, según fuentes oficiales. Pero muy lejos de tratarse de hechos aislados, es un capítulo más de la violencia y el antagonismo existente entre el gobierno indigenista de La Paz y los rebeldes autonomistas de la llamada Media Luna, integrada por los departamentos de Santa Cruz, Beni, Tarija (donde otro choque dejó ayer un centenar de heridos) y Pando, la zona del llano. También en Chuquisaca se vive un clima de guerra civil, término que ninguno de los bandos se atreve aún a usar.
Más tensión se avecina en el futuro. "Vamos a tener paciencia y aguantar hasta donde podamos, pero la paciencia tiene un límite", dijo ayer el presidente Evo Morales durante un encuentro con grupos afines en el Palacio de Gobierno en La Paz. El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, habló de la existencia de un "golpe-cívico prefectual que se está convirtiendo en violencia interna". Desde Brasil, donde se encontraba de visita, el ministro de Hacienda, Luis Arce, negó versiones de desacato al gobierno por el ejército y aseguró que "las Fuerzas Armadas están respondiendo al mando del Presidente".
Lo cierto es que Morales afronta protestas en cinco de los nueve departamentos de Bolivia, gobernados por opositores. La violencia ha incluido cortes de ruta, tomas de oficinas estatales en estas regiones rebeldes y sabotajes en los ductos que transportan gas a Brasil y Argentina. Esto derivó en un pedido de expulsión, por parte del gobierno, del embajador de EE.UU. Philip Goldberg, a quien el Presidente declaró "persona no grata" acusándolo de promover la división en Bolivia. La situación ya tiene consecuencias internacionales: Washington consideró esta última medida como un "grave error" y anunció la medida recíproca: la expulsión del embajador boliviano, Gustavo Guzmán.
Mientras los gobiernos de Argentina, Chile y Brasil expresaron su respaldo a La Paz y tanto la Comunidad Andina de Naciones (CAN) como el Mercosur deploraron los hechos de violencia, en Venezuela, el presidente Hugo Chávez, el mayor aliado de Morales, dijo que cualquier intento de golpe contra su colega lo considerará una "luz verde" para intervenir militarmente en Bolivia en apoyo de su amigo (ver nota aparte).
El rechazo a la intención del gobernante socialista de aprobar una nueva Constitución, de neto corte indigenista, mediante referendo el próximo 25 de enero, es el mayor motivo esgrimido para las protestas.
RECURSOS. Más allá de la incompatibilidad antropológica entre los "coyas" del altiplano y los "cambas" del llano, diferencia que ha existido desde la fundación del país, la cuestión de fondo es, al final, de plata. Bolivia se sienta sobre un pantanal de gas. Cinco meses luego de ganar las elecciones, el gobierno de Morales nacionalizó la explotación del subsuelo el 1° de mayo de 2006, haciendo que los ingresos por ese concepto pasaran de 630 millones de dólares anuales a más de 2.500 en 2007. Los grupos cívicos de los departamentos en conflicto exigen la devolución de fondos a las respectivas prefecturas, provenientes de un impuesto a los hidrocarburos (más de US$ 160 millones), que fueron destinados a la financiación de un bono anual a los ancianos.
En Santa Cruz reside la verdadera "masa crítica" de la rebelión, su estado mayor. Ahí se destaca Branco Marinkovich, presidente del comité cívico pro-Santa Cruz. Las partes juran que quieren negociar, sobre todo luego del referendo revocatorio que el 10 de agosto le dio un rotundo "Sí" a Morales (con el 67% de los votos) pero también a los prefectos opositores.
El Presidente dice que la paciencia tiene un límite. Marinkovich avisa que si no hay un acuerdo para comienzos de 2009, "la alternativa será peor". En seguida aclara que no se refiere a una guerra, "pero será el caos". Hoy en Bolivia, un pestañeo de más o de menos puede provocar el camino a ese caos.
Las cifras
8 Millones de dólares diarios que perderá Bolivia debido a la reducción del suministro de gas por los sabotajes de los manifestantes.
45% Porcentaje del PIB de Bolivia que genera la "Media Luna" (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), la zona más rica del país.
Problema regional con el gas
Las protestas contra Evo Morales provocaron ayer la suspensión temporal del suministro de gas a Argentina y Brasil. Fueron tomados por varias horas yacimientos y cerradas sus válvulas.
Por día, Brasil recibe unos 32 millones de metros cúbicos de gas boliviano; rumbo a Argentina van unos 1,4 millones de metros cúbicos diarios.
La petrolera Transierra informó que el envío que les corresponde a ellos hacia Brasil (17,1 millones de metros cúbicos al día) estuvieron suspendidos por siete horas debido a las protestas. La otra compañía que conecta con Brasil, Transredes, no sufrió interrupciones.
Transierra también informó que el envío de gas a Argentina está suspendido desde la tarde de ayer.
La crisis en Bolivia y su efecto en el suministro de gas tiene preocupados a Brasil, Argentina y también a Chile, ya que este último recibe también indirectamente, vía Argentina, parte de los hidrocarburos.
Sin embargo, según expresaron analistas a BBC Mundo, esta situación tiene en la economía boliviana a su principal perjudicado.
Bolivia recibe US$ 2.000 millones de dólares por las exportaciones de gas.