El ex banquero uruguayo Juan Peirano Basso fue procesado hoy con prisión por la jueza Graciela Gatti, por el delito de "insolvencia societaria fraudulenta" , informó a EL PAÍS digital el vocero de la Suprema Corte de Justicia Raúl Oxandabarat.
La fiscal Raquel González había pedido hoy se le tipificara ese delito.
La ley Nº 14.095 de delitos económicos determina, en su artículo 5°, que el delito de Insolvencia societaria fraudulenta es cuando "el que para procurarse un provecho injusto, para sí o para otro, ocultara, disimulara o hiciese desaparecer, parcial o totalmente, el patrimonio de una empresa en perjuicio de un tercero, será castigado con pena de doce meses de prisión a diez años de penitenciaría".
La decisión de la jueza Gatti se tomó antes del plazo de 48 horas existente a partir de la llegada de Peirano a Uruguay.
Tras salir del Juzgado, Peirano fue derivado nuevamente a Interpol, pero ya fue trasladado a Cárcel Central. El pasaje por la prisión de la calle San José es rutinario una vez que se procesa a alguien. Falta saber el lugar donde será recluido el ex banquero, ya que es decisión de la Dirección Nacional de Cárceles. Según adelantaron algunos medios, seguramente Peirano quede recluido en Cárcel Central.
Inusual operativo a la llegada al país
Peirano llegó ayer extraditado desde Miami, Estados Unidos, escoltado por tres oficiales de Interpol Uruguay. Su primera noche en Montevideo la pasó en la sede de Interpol.
Del aeropuerto, Peirano fue trasladado directamente al juzgado de la calle Misiones. Una hora y 35 minutos después salió sin formular declaraciones. Tampoco declaró ante la jueza Gatti. "Pasó mucho tiempo", dijo en referencia a la caída del Banco Montevideo en 2002, y se negó a responder a las preguntas de la magistrada. Es un tema de "gran complejidad", agregó.
Su abogado defensor será Daniel Sellanes, que tampoco habló del caso.
De esta forma, Peirano hizo uso de su legítimo derecho a no formular declaraciones que puedan incriminarlo.
Frente al Juzgado, un grupo de ex ahorristas del Banco Montevideo esperó la entrada y salida de Peirano.
Ayer, ya alojado en las dependencias de Interpol a la espera de comparecer hoy ante la Justicia, Peirano fue visitado por dos de sus hermanos, José y Dante.
Cuatro motos, dos automóviles con sirena, un camión blindado y otra camioneta con efectivos policiales conformaron ayer el convoy que transportó a Juan Peirano Basso desde al aeropuerto de Carrasco hasta el juzgado de la calle Misiones. Frente a la sede judicial había un vallado y una guardia del Grupo GEO. Las motos abrieron el paso durante todo el trayecto, que demoró unos 20 minutos, entre el aeropuerto y el destino, en la Ciudad Vieja.
EL PAÍS digital y Agencias