Uruguay
J. Castillo. Restó defectuosamente un par de pelotas con el pie, pero tuvo un par de atajadas clave.
B. Silva. En el primer tiempo no lo habilitaron para que se desdoblara; en el segundo lo buscaron más y no estuvo claro.
D. Lugano. Seguro. Bien parado.
D. Godín. Ganó por arriba y por abajo, cortando o anticipando. Fue un baluarte.
M. Cáceres. "Borró" a Guerrón, el más peligroso de los rivales. También fue con fuerza al ataque.
S. Eguren. Mejor, con un manejo más acertado y más panorama, en la segunda parte, como eje central del mediocampo.
W. Gargano. Muy mal con la pelota. No pesó en la marca.
C. Rodríguez. Como en Bogotá: sus arranques nunca pudieron ganar el fondo de la cancha.
I. González. Empezó con algunos buenos pases y una jugada de gol que le tapó Cevallos; fue perdiendo precisión y desdibujándose.
C. Bueno. Lo controlaron. Cevallos le ganó un mano a mano.
D. Forlán. Metió un pase de gol y su movilidad obligó a la zaga adversaria. Ejecutó los corners con una imprecisión realmente extraña.
M. Pereira. Sólo un poco más prolijo que Gargano.
L. Suárez. No fue gravitante.
S. Abreu. Sin chance de ganar en el juego de alto.
Ecuador
F. Cevallos. Sin fallas. Aunque es bajo y juega abajo de los palos, no tuvo problemas con el juego de alto. Hizo dos atajadas claves.
O. De Jesús. Se pegó a la raya y no lo desbordaron.
I. Hurtado. Defendió con oficio, sin dar ventajas. Las pocas veces que le ganaron la espalda, se la cubrió Cevallos.
G. Espinoza. Se complementó bien con Hurtado.
I. Mina. Fue otro que se las arregló para entorpecer la circulación por su costado.
S. Castillo. Jugó como tapón por detrás de 4 volantes y redujo espacios en forma muy ordenada.
J. Guerrón. Fue anulado por la impecable marca de Cáceres.
A. Valencia. Prolijo y dinámico trabajador del mediocampo.
E. Méndez. Cuidó la pelota, ayudó a la zaga; no tuvo la potencia para desdoblarse que había mostrado en otras oportunidades.
W. Ayoví. Fue y vino. Subió y bajó. Ágil. Castillo le sacó un gol con muy buena atajada.
F. Caicedo. Muy solo. Dominado por Godín y Lugano.
F. Borja. Entró a refrescar el ataque. No tuvo mejor suerte que Caicedo. Lo controlaron.
J. Cortez. Lo pusieron para dar una mano en la marca y cumplió; al menos colaboró con la misión de aguantar el empate.