EDWARD PIÑÓN
Un remate de Forlán al minuto de juego no ejecutado con la velocidad y precisión adecuada, un disparo de "Nacho" González bien rechazado por el arquero y una oportunidad clara de gol desperdiciada por Bueno fue lo único que puso Uruguay sobre el Centenario para tratar de llevarse la victoria ante Ecuador.
Con ese repaso de las acciones que quedaron marcadas en la libreta de apuntes del periodista, más la interpretación de que la mejor figura de la celeste fue el marcador Martín Cáceres, no queda otra que concluir que la selección de Óscar Tabárez falló, y en forma alarmante, en la generación de juego y, sobre todo, en la búsqueda del arco rival.
Es cierto que Ecuador defendió con gran capacidad, que frenó con inteligencia las incursiones de Cristian Rodríguez, a quien se le terminó la nafta después de dos veloces apariciones en los primeros minutos, y que controló con firmeza los movimientos de Ignacio González, pero también rompió los ojos que la celeste no le encontró la vuelta al cotejo.
En principio, el mal se originó porque fallaron mucho en las entregas, porque no hubo la adecuada circulación del balón y hasta porque no se le dio más salida al equipo por el carril derecho. La mecanización de los celestes de optar por la franja izquierda, sin aprovechar por momentos las facilidades que parecía tener Bruno Silva por el espacio concedido, hicieron que Ecuador solucionara de inmediato los inconvenientes que sufrió en el arranque del partido.
Además, como a "Nacho" le falta una estancia de fútbol y lo único que le sobró fue fuerza -porque sus pases casi siempre quedaron largos-, ni Forlán ni Bueno tuvieron la adecuada habilitación.
Sin filtración por las bandas y sin penetración por el medio, los celestes chocaron contra un muro humano que se replegó, que cerró caminos y que ayudó muchísimo para que su arquero Cevallos viviera una de las jornadas más tranquilas de las Eliminatorias.
Tabárez intentó cambiarle la cara a Uruguay. Sacó a Gargano, de terrible noche a la hora de pasar la pelota, y metió al "Maxi" Pereira como para darle mayor proyección al equipo por el costado derecho.
Sin embargo, ni Pereira ni Bruno Silva fueron ayer los muchachos que se conocen por estas latitudes y, entonces, hubo más de lo mismo.
Hubo un recambio anímico y pareció que el gol podía llegar por el empuje colectivo, por la fuerza de Eguren en el medio y por los gritos que pegaron más de uno. Pero, ese espejismo se esfumó muy velozmente y Ecuador volvió a dominar todo con jugadores que se aburrieron de hacer tiempo, que no tuvieron inconvenientes de mandar varios balones a las nubes y que cumplieron al pie de la letra con el objetivo: defender y defender para sumar un punto de visitante.
Se lo llevaron. Y Uruguay colaboró muchísimo para que así fuera, pero sería injusto no reconocer que esta vez el adversario demostró que sus armas son buenas. No es la primera vez, por otra parte, que dieron clase de cómo aguantar un partido, y si no que le pregunten a Argentina.
Lo triste es que Uruguay no pudo confirmar lo que hizo en Bogotá y otra vez dejó escapar dos puntos de local, que a esta altura ya pasó a ser algo muy común porque de aquí se llevaron unidades Chile, Venezuela y ahora Ecuador.
Será cuestión de volver a robar puntos de visitante o de aprender a jugar de local. Lo mejor de todo es que esto está muy parejo.
Las cifras
6 Puntos ya perdió Uruguay de local: dos contra Chile, otros dos con Venezuela y ahora con Ecuador.