Aventura de un uruguayo que fue a Rusia a estudiar

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R. AGUIRRE

Decidió ir a estudiar a la Universidad de Arte de Zurikov, en Moscú. Tenía 21 años, su pasión era la pintura y su principal objetivo era ser pintor profesional. No sabía hablar ruso y apenas manejaba el inglés, pero su disciplina y las ganas de llegar lo ayudaron a adaptarse a un estilo de vida muy diferente, y a un estricto régimen de estudio que lo llevó a cumplir su sueño. Dice que en Rusia residen ocho uruguayos, a los que nunca conoció. Ahora piensa trabajar en Europa.

Unos días atrás, Pablo González Denissow (29) regresó de Rusia. Trajo con él su título de Maestro en Pintura y Monumentalismo que obtuvo en junio en la Universidad de Arte de Zurikov, en Moscú. Para cumplir con su sueño de ser un pintor profesional, Pablo vivió durante siete años en el hogar estudiantil de esa universidad. Llegó a Moscú sin saber ruso y ahora habla el español con acento extranjero. Tanto se adaptó al país, que cree que en el último tiempo en Moscú el clima es más cálido, dice que los 40 grados bajo cero que al principio lo acobardaron ahora los soporta bien.

A los 21 años Pablo estudiaba la carrera de programador en una universidad privada de Montevideo, y concurría a un taller de pintura. Entonces pensaba que, porque dibujaba bien, iba a terminar siendo arquitecto, y no era eso lo que quería. Lo que quería era ser un profesional de la pintura y para lograrlo, se internó en Internet. "Mandé e-mails, fotos, trabajos y me contestaron de la universidad de Zurikov de Moscú que fuera a hacer un año de preparatorio, porque yo no sabía nada de ruso, y en ese tiempo te enseñan el idioma, literatura e historia rusa. Si pasás ese preparatorio, entrás a la universidad", explica Pablo. Otro motivo por el que eligió esa universidad es porque es de las pocas que quedan en el mundo que enseñan arte clásico. Dice que ahí encontró el tipo de pintura que le gusta y que es muy importante a nivel europeo.

En una semana -porque estaban por comenzar los cursos- Pablo tomó la decisión y se fue. Contaba con el apoyo de su familia que no sólo se hizo cargo de los gastos, sino que lo apoyó de manera incondicional en su voluntad de ser pintor. En un principio, Pablo pensó que se iba por un año. "Nunca creí que me iba a quedar hasta el final. Los siete años".

SOLO EN RUSIA. El primero fue un año muy difícil. Pablo llegó a la universidad y nadie hablaba español. Él sabía hablar alguna palabra en ruso y un poquito de inglés, y con eso se manejó. Cuenta que lo que más extrañó fue que todo funcionaba de una forma que él no entendía. "Estuve una semana para entender cómo llamar por teléfono a mi madre que no sabía si había llegado bien o no. Preguntaba, pero nadie me entendía y yo tampoco. En 2001 Internet no era como ahora y para ir a un cy-ber tenía que viajar 45 minutos en metro". Recuerda que no sabía dónde cambiar dinero y que en 2001, en Rusia, no había supermercados donde poder elegir y agarrar los productos, sino que eran almacenes y debía pedirlos. "Y yo no sabía hablar. Tampoco podía hablar inglés porque había problema con los extranjeros. Estaba absolutamente solo".

Pero en ese primer año también le ocurrieron cosas buenas. En la universidad, conoció a un grupo de jóvenes de Chipre que fueron sus mejores amigos. "De no haber sido por ellos, hubiera sido muy difícil quedarme allí".

Al terminar ese año, Pablo viajó a Montevideo, pero regresó a Moscú. Es que durante ese tiempo había adquirido un ruso básico, un idioma que dice no le resultó difícil de aprender, y allá tenía a los amigos de Chipre. Igual, recuerda que cuando fue a embarcar para tomar el avión para Rusia, le dijo a su madre: "Si miro para atrás no me voy". Y ahora insiste, "nunca hay que mirar atrás en los aeropuertos. Se dejan muchas cosas, y ese año yo había pasado mal".

Entró al primer año de la facultad y empezó a hacer otros amigos. Dice que recién al cuarto año pudo dominar el ruso, que se adaptó a vivir en Moscú y al riguroso régimen de la universidad con clases y talleres de 12 horas diarias de lunes a sábado, y que ahora su plan no es quedarse en Uruguay. Su aspiración es trabajar en Europa. "Me encanta Rusia pero trabajar allí es muy complicado. Zurikov es una escuela muy respetada. Allá un artista con título es tanto o más que un buen cirujano".

Perfil

Nombre:

Pablo González Denissow

Nació en:

Montevideo

Edad:

29 años

Profesión:

Maestro en Pintura y Monumentalismo

Otros datos:

De niño era tímido y dibujaba como a los 18 años.

Un monumentalista

Lo que hace un monumentalista es tomar una arquitectura dada, y embellecerla a través de la pintura utilizando frescos, mosaicos, grafitos, pintura acrílica, óleo. Pablo se recibió en Rusia gracias a un gran esfuerzo suyo y de sus padres que financiaron su carrera y lo apoyaron. Los gobiernos de varios países pagan para que sus jóvenes estudien en la universidad de Zurikov, incluso el de Vietnam. Los padres de Pablo sufrieron la crisis de 2002 en Uruguay y Pablo los ayudó a costear su carrera desde Rusia, pintando en un restaurante con una brigada de pintores monumentalistas.También vendió obras a galerías de Alemania e Inglaterra. Allí ese trabajo se paga más de 1000 euros el m2.

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