Empresas y trabajadores del supergás coinciden en que el suministro del servicio se normalizará entre hoy y mañana. Sin embargo, el estallido del conflicto despertó la "psicosis" de los clientes que demandaron gran cantidad de garrafas.
Si bien Riogas, Acodike y Ducsa trabajaron de forma normal luego del último fin de semana cuando medidas sindicales afectaron el suministro del supergás, aún hay distorsiones.
Los trabajadores de la empresa Megal, que atiende básicamente el área de envasado de garrafas, efectuaron ayer un paro de 24 horas, argumentando que la firma había violado, el fin de semana, la medida sindical de no cumplir con las horas extras en reclamo de mejores salarios.
Fuentes de Megal indicaron que no se les había informado de ningún paro y que se trabajó en régimen zafral (en el horario de 8 a 12) como está previsto hasta el 15 de septiembre.
Ante ello, ayer los trabajadores impidieron el envasado y la carga y descarga de las garrafas. El dirigente sindical José Vallejo, explicó que la empresa utilizó peones y no "personal especializado". Los peones pueden cargar y descargar los envases pero no llenarlos, tal como realizó Megal, dijo Vallejo. Más allá de la medida, el dirigente anunció que los trabajadores de la firma se reintegrarán hoy a sus tareas.
Fuentes del sector empresarial, dijeron a El País que la distorsión en Megal no significa un gran obstáculo en vista de que se trata de la empresa con "menor participación en el mercado".
La normalización de la actividad implica por ahora sólo el trabajo a reglamento (ocho horas), sin horas extras.
Vallejo aclaró que estas podrán retomarse siempre y cuando se alcance un acuerdo salarial para todo el sector en estos consejos de salarios.
"Psicosis". En tanto, desde las distintas empresas destacaron el alto grado de demanda de los clientes, aún cuando la temperatura de ayer (máxima de 18°) superó los gélidos índices del fin de semana (13° el domingo y 9° el sábado).
Ayer, por ejemplo, en el puesto de Acodike ubicado en Batlle y Ordóñez y Cádiz se vendieron 300 garrafas en apenas dos horas, cuando normalmente se requieren todo un día de trabajo para llegar a esa cifra, explicaron fuentes de esa empresa.
Semejante nivel de demanda fue atribuido a "la psicosis de la gente", generada por el frío del fin de semana y exacerbada por el conflicto de los trabajadores con las empresas distribuidoras de supergás.
Hasta el hecho de que la "crisis" se haya producido a principios de mes (cuando la gente ya cobró) agravó la situación dando lugar a pedidos de cuatro o cinco garrafas por familia.
La escasez ha llevado a que los puesteros se pierdan ventas importantes o tengan que elegir con quién hacen negocio. "Nos estamos perdiendo de vender por culpa de ellos; tenemos que elegir entre un comercio y una casa de familia", dijo el funcionario de Acodike.
Pese a la avidez desmedida y el malhumor de algunos clientes, las empresas y el sindicato de trabajadores estiman que el suministro de supergás se normalizará entre hoy y mañana.
Solución a mitad de camino
El sindicato de trabajadores del gas entiende que la negociación por mejoras salariales "está encaminada". El sindicalista José Vallejo, indicó que el sector de envasado llegó a un acuerdo por la equiparación salarial, pero aún están pendientes los ajustes para las áreas de distribución y transporte. Los trabajadores reclaman un mínimo para toda la rama de $ 9.500, el cual hoy está ubicado en algo más de $ 5.000, explicó Vallejo. Este viernes 12, habrá una reunión tripartita para avanzar en una solución definitiva al conflicto.