El relanzamiento de Britney Spears

Es la elegida del canal de TV que le dio tres trofeos

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THE NEW YORK TIMES | JON PARELES

En los días previos a la edición número 25 de los Video Music Awards, ocurrida el domingo a la noche en los estudios Paramount en Hollywood, la MTV publicitó con desesperación la aparición de Britney Spears para abrir el show.

No era para cantar: apenas para "aparecer". En los VMA, las "apariciones" son todo.

Antes, ese mismo domingo, la MTV emitió una y otra vez una recopilación de las apariciones previas de la Sra. Spears en el show, incluyendo su debut en 1999, cuando era una ardiente nena de secundaria y su legendario beso con Madonna sobre el escenario en 2003, pasando por su letárgico número bailable del año pasado. Para la MTV, es un golpe de efecto y un propulsor de audiencias. No había problema ninguno en que, hasta 2007, ella nunca había ganado un MTV Video Music Award.

Ella apareció: dos minutos de comedia grabada junto a Jonah Hill y otro minuto en vivo caminando sobre el escenario y presentando el show con apenas una pifia. Al poco tiempo, después de 16 nominaciones previas, ella ganó el premio de Mejor Video Femenino con la canción Piece of me, una canción que apunta a los tabloides a los que ha servido tan bien. ¿Aprovechó ella el momento para tratar el premio como una reivindicación? No. Sólo dijo que estaba "sin palabras" y simplemente agradeció a Dios, sus hijos y sus fans. Más tarde ganó el premio a Mejor Video Pop y agregó a su compañía de discos a la lista, alcanzando a decir, "Esto significa mucho". Cuando ganó el premio más alto de la noche, el de Video del Año, dijo muy calma que estaba "en estado de shock", y volvió a agradecer a sus fans.

La Sra. Spears apareció luego de que estuviera sobre el escenario Rihanna, utilizando una remera hecha de plumas y cuero que cantó sobre la locura en Disturbia, el primer gran número artístico de la noche. Luego, Christina Aguilera, que una vez fuera rival de Britney, asomó con una resplandeciente vestimenta para golpear a los hombres en su nuevo single Keeps Gettin` Better.

Las lealtades adolescentes se han movido hacia los Jonas Brothers, que cantaron Love Bug con chicas gritando y corriendo por una callejuela adyacente para estar más cerca de los chicos. También estaba Tokio Hotel, la banda alemana que ganó el premio a Mejor Artista Nuevo por mensajes de texto. Como presentador, Russell Brand, un maníaco e inteligente británico estrella de la comedia, inyectó a la previa del show con política (pro- Barack Obama) y otros delirios filosóficos. Kanye West tuvo el anticlimático final del show: una nueva canción de amor en la que cometió el error de cantar en lugar de rapear.

En este tipo de entrega de premios, los premios apenas si importan. Son apenas puntos en lo que en realidad ha sido por 25 años un reality show, el primero para el canal que más adelante lanzaría el ya legendario The Real World. Los nominados incluyen graduadas de realities como las Pussycat Dolls, que ganaron el premio a Mejor Baile en un Video Award por su canción en la que hablan de su desesperación por la atención y la fama When I Grow Up. Como en otros realities, en los MTV Video Music Awards celebridades dispares se muestran juntas, las alianzas se fuerzan y simulan, enganches y separaciones se vuelven de público conocimiento y el stress pone a todos a prueba.

El quid de los premios es la colisión entre todo el artificio que el dinero puede comprar - pelo, maquillaje, ropa de diseño, luces, guiones, labios estirados- y las demandas del tiempo real de actuar en vivo, sin segundas tomas. Los ganadores se olvidan rápido y las presentaciones históricas rara vez vuelven a retransmitirse. La realidad en este reality es el estrellato del pop en la era de los videos musicales.

MTV quiere que sus estrellas sean jóvenes, prodigios sexis del baile y la canción que sean del agrado de los diseñadores e interesados por la promoción cruzada: la canción que engancha a la película, que engancha a la bebida light, que engancha al auto. (El rapero T.I. hizo un "medley" sobre el consumismo desesperado en Whatever you like, donde rescata a una mujer de una sesión desesperada de compras y Live your life, sobre el éxito). Si bien la MTV adora a los trabajadores que han hecho carrera, se pone más feliz cuando alguno de la camada se vuelve un poco loco -o más que un poco-, dejando paso a regresos múltiples. Michael Jackson hizo eso para la MTV en los años 90. Ahora es turno de la Sra. Spears.

Y las estrellas actuales actúan felices para la MTV. Lil Wayne, que ganó el premio a mejor performance de Hip Hop, entró para la audiencia con sus pantalones cayéndose. Luego, acompañó a Kid Rock, que soltó en su canción "No hay ensanche de labios, no hay baile, todo esto es real". Pink, por su parte, tiró cosas desde un balcón, empujó a un asistente de efectos por una escalera, reventó una ventana de vidrio y se bajó una remera larga para mostrar sus piernas. "Y qué. Soy una estrella de rock, aún tengo mis movimientos", cantó en vivo, real e irreal.

Los otros protagonistas de la noche en los estudios Paramount

Demi Moore

Fue la encargada de entregar el premio al mejor video del año interpretado por un hombre, conseguido por Chris Brown con "With you".

Jonas Brothers

Los integrantes del exitoso grupo juvenil se enojaron con las bromas de Russell Brand sobre los anillos de pureza que lucen los tres músicos.

Michael Phelps

El campeón olímpico le entregó el reconocimiento al artista novel al grupo alemán Tokio Hotel. "Un verdadero héroe americano", dijo Brand.

Chris Aguilera

Los medios coincidieron en que ofreció el mejor número artístico de la noche. Fue un anticipo de lo que hará con el disco de hits que sale en noviembre.

Katy Perry

Fue una de las sorpresas y no por su ropa de dudoso gusto sino por el homenaje a Madonna que hizo interpretando "Like a virgin".

Chris Brown

Tras recibir su premio de manos de Demi Moore, aseguró que tiene varias canciones compuestas para que Britney Spears elija y las lleve al disco.

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